Illuminating es una de las tonalidades elegidas, junto al Ultimate Gray, para representar el famosísimo Pantone 2021. A pesar de su mala fama en los ámbitos artísticos, el amarillo tiene una extensa paleta cromática capaz de levantar el ánimo y dar alegría al ambiente más sombrío.
Si aún no te has decido a utilizarlo en la decoración de tu casa, quizá tendrías que plantearte cambiar de idea. Verás que tiene muchas opciones, a nadie le gusta que una habitación parezca sencilla, así que atrévete a darle un aire creativo y original con un uso inteligente del color.
En las paredes, el amarillo es una opción muy brillante, porque da mucha luz, más aún si es un espacio oscuro. ¡Ojo! No abuses, con pintar una sola pared basta.
El amarillos es... Optimismo
¿A quién no le gusta una mesa alegre? Busca una vajilla divertida, un mantel desenfadado, complementos en fibra natural y un ramito de mimosas y convertirás tu comedor en una ventana al campo.
Este ambiente country chic es de Maisons du Monde, con mantel de algodón Aliaga, en 150 x 150 cm, que puedes completar con los paños, a juego.
Crea contraste
La gama de amarillos hace buen match con los tonos neutros. Si el interiorismo de tu dormitorio se centra en el dúo clásico de blancos y negros, te invitamos a romper las reglas con una inyección de vitalidad cromática en los textiles. Es perfecta esta propuesta del estudio Knowhaus, con cojines en distintos tonos, y un original cuadro, que sigue la gama del amarillo. Los encontrarás similares en Leroy Merlin, con fundas rectangulares (7,99 €).
Geometría en amarillos
Las alfombras con motivos geométricos ganan luminosidad con el amarillo. Combina el ambiente con láminas arty en las paredes y tendrás una zona de paso o un dormitorio con muy buenas vibraciones. Si lo utilizas en tu puesto de teletrabajo o en un lugar destinado el estudio verás cómo se multiplica la creatividad.
Amarillos vintage
Los diseños escandinavos suman estilo, más aún si pensamos en un interiorismo retro. Recrea en tu casa los años 50 con el sofá Munich en capitoné y con medidas: 85 x 216 x 90 cm, y la mesa de centro Aura, con tapa de mármol y pata en dorado, de Camino a Casa.
Sofisticación
Los recovecos o zonas esquineras ganan luz con textiles en tonos ocres o dorados.
Una de las virtudes de su extensa gama es que encaja en ambientes muy cálidos, con el amarilllo claro —ideal para pintar las paredes de un dormitorios infantiles o pasillos— o acentuar el glamur, cuando se utilizan los tonos dorados, en salones o baños. Una pieza bonita, como este sillón Quilda, de La Redoute Interieurs, o una lámpara de diseño, que son capaces de convertir una atmósfera anodina en un espacio con mucha personalidad.



















