En efecto, Sansa Stark también adora los castillos en la vida real. Lejos de Invernalia, el Château de Tourreau es una de las propiedades más exclusivas de la Provenza francesa, ¿y acaso te extraña?
Construido en el año 1612, y reformado para mantener la esencia histórica del edificio, el castillo se distribuye en 9 dormitorios y 9 baños, con capacidad para albergar a un máximo de 15 huéspedes. Vamos, que la boda debió de ser más bien íntima y muy elegante, nada que ver con su primer enlace en Las Vegas.

















