Los 15 mejores juegos de sábanas muy cómodas que transformarán el estilo de tu dormitorio

Hacer la cama es, probablemente, uno de los gestos más cotidianos del hogar y, al mismo tiempo, uno de los que más condiciona la percepción del dormitorio. Una cama bien vestida ordena el espacio y marca el tono estético de toda la habitación. Pero no porque esté perfectamente estirada o de que parezca la de un hotel que podría ser portada de nuestra revista, que también. Es más una cuestión de entenderla como una composición textil en horizontal, donde intervienen capas, volúmenes, texturas, colores y proporciones. Y sábanas, colchas, cojines o mantas que por supuesto cumplen una función práctica y de paso ayudan a reflejar un estilo más relajado, sofisticado o informal. Así que toma nota de estas cinco maneras de hacer la cama que te proponemos, y vete a dormir tranquilamente.

1.Minimalismo relajado

5 maneras hacer cama
Ricard Badia

Menos piezas, mejor elegidas. Aquí no hay mucho lugar a dudas. La cama se construye con pocas capas, pero bien pensadas. Un buen juego de sábanas, preferiblemente en algodón lavado, lino o percal, marca la base. Los colores funcionan mejor si son suaves y continuos, como los blancos rotos, arena, gris claro o un tono piedra. La colcha o edredón no necesita llegar hasta el suelo, de hecho, no está mal que deje ver parte del colchón o la estructura de la cama.

Los cojines se reducen al mínimo imprescindible. Dos almohadas bien mullidas, quizá acompañadas de un cojín lumbar o uno cuadrado de textura interesante, son suficientes. La clave está en la calidad de los tejidos y en cómo caen, no en la cantidad. Prueba con una manta ligera doblada de manera informal a los pies de la cama como un caprichito que tu espacio minimalista se pueda permitir. El resultado es una cama sobria pero tan elegante como acogedora.

2.Capas y superposiciones con intención

5 maneras hacer cama
Pablo Sarabia

Aquí podríamos decir que pasamos al estilo opuesto al anterior, puesto que la cama se construye casi como un estilismo editorial, jugando con distintas capas que se van superponiendo. Empieza con unas sábanas visibles, bien planchadas o arrugadas si son de lino. Sobre ellas, una colcha ligera o un cubrecama fino, y encima, una manta o plaid colocado de forma asimétrica, cruzado o sutilmente desplazado hacia un lado.

Este enfoque funciona especialmente bien cuando se mezclan tejidos, y aquí puedes volverte loco juntando algodón con lana, lino con terciopelo, tejidos lisos con otros más texturizados… Los colores pueden mantenerse dentro de una misma gama o introducir contrastes suaves, eso sí, siempre cuidando que no compitan mucho. Y en este caso, los cojines juegan un papel importante, pero sin alinearse como soldados. Se colocan en distintas alturas, algunos apoyados, otros casi dejados caer, creando una sensación de movimiento. ¿Maximalismo camil? Podría ser.

3.Simetría clásica bien afinada

5 maneras hacer cama
Montse Garriga

Para quienes buscan una estética más ordenada y elegante, la simetría sigue siendo un recurso eficaz, siempre que se maneje con precisión, que no se trata de parecer que tenemos toc. En este caso, la cama se estructura a partir de un eje central claro perfectamente simétrico. Las almohadas principales se colocan en paralelo, bien alineadas, y delante de ellas se disponen uno o dos pares de cojines iguales, ya sean cuadrados o rectangulares.

La colcha o el edredón cae de manera regular, sin pliegues excesivos, y suele llegar hasta el borde del colchón o un poco más abajo, pero sin arrastrar. Este tipo de cama agradece tejidos con cuerpo y cierto peso visual, como colchas acolchadas, jacquards o algodones gruesos. Los colores pueden ser neutros o profundos, pero siempre bien definidos. Si te resulta demasiado rígida y te da cosa mirarlo por si pudieras parecer rarito/a, permítete algún gesto “despreocupado”, como un cojín un poco desplazado o una manta colocada de manera casual un pelín torcida. Pero vaya, que si lo tuyo es la simetría, entonces déjalo todo al milímetro.

4.Texturas como protagonistas

5 maneras hacer cama
Nuria Serrano

Cuando el dormitorio es sencillo en cuanto a arquitectura o color, la cama puede convertirse en el gran foco a través de las texturas. Aquí el interés no está tanto en el color como en el tacto y el volumen visual. Lino lavado, algodón gofrado, mantas de lana gruesa, colchas tipo waffle o tejidos con relieve construyen una cama rica sin necesidad de recurrir a estampados.

En este enfoque, conviene limitar la paleta cromática a dos o tres tonos muy cercanos entre sí, para que la mezcla de texturas no resulte caótica. Las almohadas pueden variar de tamaño y tejido, pero visualmente parecidas. Una colcha ligera con textura marcada combinada con una manta más pesada a los pies de la cama crea un contraste interesante. Es una manera de hacer la cama especialmente acogedora que funciona bien en dormitorios donde se busca una sensación de calidez envolvente.

5.Desorden controlado

5 maneras hacer cama
Torres Novas/The124Studio

Esta es, quizá, la manera más difícil de ejecutar bien, porque corremos el riesgo de parecer unos dejados de la vida. Porque ojo, el desorden controlado no es dejar la cama sin hacer, sino construir una estética aparentemente casual. Las sábanas pueden quedar ligeramente visibles y arrugadas, el edredón se coloca sin alisar en exceso y los cojines se apoyan sin seguir un patrón exacto.

Para que funcione, las piezas deben ser muy coherentes entre sí. Tejidos naturales, colores apagados y una paleta reducida ayudan a que se note que es intencionado y no descuidado. Una manta lanzada de forma diagonal o doblada solo a medias en un lateral refuerza esta sensación. Es importante no añadir demasiados elementos: el exceso mata la naturalidad.

Headshot of Gala Mora
Gala Mora está especializada en arquitectura, diseño, interiorismo y lifestyle. Todo lo que tiene que ver con el concepto “casa” es santo de su devoción, y hasta su círculo más cercano le pide consejos para reformar, comprar, decorar o hacer algún cambio. Le encanta escribir y le parece una suerte poder hacerlo sobre los temas que más le apasionan. Por eso cuando pasea por cualquier lugar del mundo, siempre está pendiente de las exposiciones, de los estilos de los edificios, del urbanismo y si le dejan, se asoma por las ventanas para ver cómo tiene la gente sus casas puestas. Una verdadera home voyeur. Ha escrito dos libros de interiorismo, Barcelona Interiors e Ibiza Interiors, ambos de la editorial Lannoo. Con más de 20 años de experiencia, se licenció en Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid, y tiene un Máster en Comunicación Integral y otro en Comunicación y gestión política. Ha sido redactora jefe de la revista Glamour, directora de MMModa, Jefa de Prensa de la firma de ropa Desigual y desde hace varios años es freelance, colaborando con medios como AD, Manera, Arquitectura y diseño, al frente de las redes de inmobiliarias y escribiendo el blog de firmas de automóvil. Su vínculo con el Grupo Hearst empezó con Runner’s y Men’s Health, cabeceras con las que sigue colaborando y a las que ha sumado Elle Decor y Nuevo Estilo, con quien ha iniciado una historia que espera que, como diría Humphrey Bogart, sea solo el principio de una bonita amistad.