Viendo hoy este piso, cuesta imaginar cuál fue su pasado. Está situado en un clásico edificio levantado a principios del siglo XX en el barrio de Justicia de Madrid, pero cuando los nuevos propietarios lo adquirieron, no quedaba nada de su glorioso pasado. Con los años había sido convertido en una oficina, estaba dividido en múltiples estancias, despachos y salas de reuniones, y tenía solo dos baños pequeños al fondo del pasillo. Había perdido toda su esencia y el suelo estaba cubierto de una moqueta gris y aburrida.

Los valientes propietarios que supieron ver la belleza y el potencial que escondía bajo aquella capa de grisura administrativa fueron una pareja cosmopolita de Suiza con niños pequeños que pusieron el ojo en Madrid para establecerse por temporadas y añadir esta casa al portfolio de viviendas que tienen repartidas por todo el mundo. Pero no estaban solos en su misión de devolver el esplendor a este piso centenario. Encontraron el mejor cómplice para ello, el interiorista Gonzalo García. "Querían mantener la esencia de la época del edificio, pero llevándola a un terreno actual", explica.

un piso centenario reformado con estilo clasico moderno en el barrio de justicia de madrid
JUAN CARLOS DE MARCOS

Cómo redistribuir bien un piso antiguo

El primer paso que dio Gonzalo García fue radical: hacer tabla rasa. Eliminó todos los tabiques que dividían en una sucesión de salas los 182 metros cuadrados de este piso. Una vez liberado el espacio, el interiorista comenzó a trazar la nueva distribución de la vivienda para hacerla funcional, moderna y, sobre todo, adaptada a los gustos y las necesidades de sus nuevos propietarios.

Desde el recibidor se accede a dos zonas muy bien diferenciadas: la de día y la de noche. La zona de día está compuesta por un comedor, una cocina y un salón. Los tres espacios están conectados y abiertos entre sí (aunque la cocina puede aislarse del comedor a través de una puerta doble), creando una distribución circular. De esta forma, el interiorista consiguió aprovechar al máximo la luz que entra por los dos balcones a la vez que mantenía la individualidad de cada estancia.

La zona de noche viene precedida por una sala de estar familiar, en la que también se ha instalado una zona de trabajo y espacio para almacenaje. Desde esta family room parte un pasillo que da acceso al resto de la casa: un aseo de cortesía y tres dormitorios, todos ellos disfrutan de baño en suite y luz natural, y uno de ellos también está equipado con un generoso vestidor.

Cómo conseguir una decoración de estilo señorial modernizado

Para decidir cómo sería el estilo de la decoración de la vivienda, el interiorista Gonzalo García decidió mirar al pasado, más concretamente a la época en la que se levantó el edificio que acoge este piso, en torno al año 1900. El objetivo que tanto el interiorista como los propietarios perseguían con este proyecto era recuperar el aire señorial propio de las viviendas del barrio de Justicia de esa época, pero modernizándolo, reinterpretando los códigos clásicos desde una perspectiva más actual.

Para conseguir ese equilibrio perfecto entre el pasado y el presente, la selección de materiales fue clave. Gonzalo apostó por materiales nobles, como la piedra natural, la madera y el mármol, que podemos ver presentes en suelos, detalles constructivos y mobiliario. También restauró "elementos originales que habían sobrevivido a las reformas anteriores, como las puertas de paso o la chimenea de mármol negro marquina del salón", señala, e incorporó molduras, cornisas y rosetones en paredes y techos que recuerdan a la arquitectura clásica madrileña, aunque todo reinterpretado con un diseño más depurado.

un piso centenario reformado con estilo clasico moderno en el barrio de justicia de madrid
JUAN CARLOS DE MARCOS

Como casi todas las reformas, esta también tuvo una sorpresa. En este caso, agridulce. Al levantar la moqueta gris que cubría el suelo de la antigua oficina, apareció el que acabaría siendo la auténtica joya del proyecto: el suelo original de pino de melis. Este feliz hallazgo supuso también uno de los mayores retos técnicos de la obra, ya que decidieron reutilizarlo: desmontaron cuidadosamente toda la madera, restauraron pieza a pieza y la colocaron de nuevo, esta vez en formato de espiga, aportando calidez, textura y una fuerte conexión con la historia del inmueble.

Entramos en este piso en el barrio de Justicia, Madrid
un piso centenario reformado con estilo clasico moderno en el barrio de justicia de madrid

Cuando la forma de "la caja" estuvo definida, llegó el momento de vestir los espacios. Para ello, el interiorista optó por una cuidada selección de mobiliario que combina discretas piezas de diseño nórdico y de estilo actual con algunos elementos seleccionados en anticuarios, dando como resultado un espacio de estilo clásico moderno. Como toque final, Gonzalo colocó en las paredes obras fotográficas.

El resultado es una casa que ha conseguido recuperar el esplendor que tuvo hace más de cien años. Con elementos de estilo clásico, algunos originales y restaurados y otros de hoy en día, que dialogan a la perfección. Con una distribución más cómoda, que aprovecha al máximo la luz natural y facilita el día a día de los que aquí viven. Con un presente que homenajea al pasado y que no deja adivinar la época gris y anodina por la que un día pasó esta vivienda.