La interiorista Patricia Lizalde ha vuelto a demostrar su savoir faire en la reforma de este piso de 120 metros cuadrados en el corazón de Zaragoza. Tras más de dos décadas de uso, los propietarios sentían la imperiosa necesidad de reinterpretar su concepto de hogar. "Buscamos renovar los espacios, optimizar la distribución y actualizar materiales y acabados para crear una casa más luminosa, cómoda y coherente con la forma de vida de los clientes", explica Lizalde.

Al recorrer sus interiores, que ahora se distribuyen en recibidor, salón-comedor, cocina, dormitorio principal con baño integrado, tres dormitorios secundarios, un baño y zona de lavandería más terraza, podemos apreciar el estilo único de Patricia Lizalde: elegante y cálido, pero contemporáneo, con una base atemporal perfilada por guiños clásicos que elevan y dotan de personalidad los espacios. ¿Los protagonistas? Las molduras y los papeles pintados.

salón comedor con molduras blancas clásicas
Jal Lux
Aplique de pasillo, de Terria.

Cómo ganar calidez y luminosidad a través de los materiales y la carpintería

A la hora de reformar una vivienda, la mayoría de las personas tienen en mente dos objetivos: ganar calidez y potenciar la luz natural. Para ello, no hay mejor solución que aliarse con la madera y el color blanco, tal y como demuestra Patricia Lizalde. "La base la construimos a partir de suelos de madera que aportan calidez y carpinterías interiores lacadas en blanco que ayudan a reforzar la luminosidad de los espacios", dice.

Para completar el conjunto, la interiorista también optó por ebanistería a medida lacada en blanco, ya que "otorga continuidad, orden visual y un acabado muy cuidado en toda la vivienda". Llama especialmente la atención el mueble de TV volado con diseño curvo, molduras finas, tiradores negros y una tira LED que ilumina la zona inferior.

El suelo de madera en espiga, con tablones anchos, nos remite a la esencia del estilo clásico y está presente en todos los espacios de la casa, salvo en la cocina y el baño principal, donde las baldosas y azulejos exhiben motivos geométricos que contrastan con los colores del papel pintado y el mobiliario, en tonos azules que se amoldan a la base neutra.

Cómo poner molduras clásicas y papel pintado en casa

Como ya mencionamos, las molduras clásicas y el papel pintado forman parte del sello distintivo de Patricia Lizalde. En este proyecto, según nos cuenta en exclusiva la interiorista, "las molduras en paredes introducen un guiño a la arquitectura tradicional, mientras que los papeles pintados se utilizan de forma puntual para aportar textura y carácter".

Las molduras blancas y sencillas recorren los distintos ambientes, cumpliendo varios propósitos al mismo tiempo. Por un lado, dotan a la vivienda de ese encanto clásico y sofisticado tan buscado desde el comienzo. Por otro lado, enfatizan elementos de la decoración como cuadros, marcos o apliques de pared, mientras agregan simetría.

En cuanto a los papeles pintados que visten gran parte de la vivienda, Patricia Lizalde se decantó por motivos de corte clásico como patrones florales en la cocina –a juego con el tapizado del banco–, flores de nuevo en el cuarto de lavandería –en un sutil patrón geométrico con tonos rojizos–, y rayas de distintos grosores en la habitación infantil. También a rayas, pero esta vez, finas, lucen las paredes del pasillo, con apliques art déco que añaden ritmo visual a este espacio de tránsito entre estancias.

Nueva distribución en la cocina: más amplia, funcional y luminosa

Uno de los cambios más impactantes de esta reforma, tuvo lugar en la cocina. "Los propietarios deseaban crear un espacio más amplio y funcional, pensado para el uso diario y con mayor protagonismo dentro de la vivienda", indica Patricia Lizalde. Para lograrlo, la interiorista instaló un cerramiento de cristal con puertas correderas y perfilería de madera que permite pasar la luz natural sin renunciar a la privacidad.

cocina con isla y zona de office
Jal Lux
Papel pintado, de Gastón y Daniela. Sillas, de Kave Home.

En el centro de la estancia, una isla de cocina con encimera efecto mármol alberga, por un lado, la zona de cocción, y por otro, una barra de desayuno con taburetes de madera, ideal para esas comidas informales o para charlar mientras se prepara la comida. A ambos lados de la isla se sitúan los armarios, en un diseño moderno con finas molduras que perfilan los bordes de las puertas, y largos tiradores de madera. Respecto al color, se trata de un topo muy suave y elegante, acorde a los tonos del suelo y al veteado de la encimera y el frente. Todo en armonía.

Al fondo, junto a la puerta que lleva a la terraza, la interiorista diseñó un coqueto rincón de office, compuesto por un banco a medida con almacenaje integrado, una mesa de mármol con cantos redondeados y un par de sillas de madera. Para separar visualmente esta zona del resto de la cocina, las paredes se revistieron con el mismo papel pintado en tonos azules. Y en las ventanas, estores paqueto con un tejido a rayas.

dormitorio clásico con butaca estilo luis xvi
Jal Issa

Dormitorio en tonos relajantes

Pasando a la zona de noche, en el dormitorio principal, la interiorista diseñó una original hornacina decorada con una moldura que ofrece almacenaje extra y agrega un punto de distinción sobre la mesita de noche. Esta última es de estilo clásico afrancesado, al igual que el cabecero realizado en rejilla o cannage. La propuesta cromática cobra vida con los textiles de cama en tonalidades azules, así como con el tapizado a rayas de la butaca estilo Luis XVI junto al armario.

El baño de la suite, a pesar de ser interior, resulta bastante luminoso gracias al color de los azulejos y a la iluminación LED que nace en el techo de la ducha. Esta luz, a su vez, concibe un ambiente muy íntimo y acogedor cuando los propietarios buscan un rato de relax. Como acentos de color, el mueble de lavabo en azul y el suelo tipo cuadros vichy.

Recorre esta casa de diseño clásico y atemporal
comedor con librería blanca a medida

Tras el proyecto de reforma e interiorismo, Patricia Lizalde ha concebido una vivienda con carácter y personalidad, a caballo entre el estilo clásico más tradicional y esa estética más contemporánea que dota de cierta atemporalidad los espacios. Los muebles a medida, con nuevas soluciones de almacenaje que aprovechan más y mejor cada rincón de la casa, completan una intervención sobresaliente en medio de Zaragoza.