María Marco Bálgoma, arquitecta de profesión, creció rodeada de arte y antigüedades gracias al negocio familiar de galería de arte contemporáneo y anticuario. Esta experiencia le proporcionó una perspectiva única que hoy aplica en su estudio, fusionando su pasión por la arquitectura y el diseño con su profundo aprecio por las piezas únicas que cuentan una historia.

Este proyecto nace de la confianza de un cliente conocedor de su trayectoria familiar, quien buscaba en María la capacidad de crear espacios elegantes con un aire clásico, pero aportando su propia visión fresca y actual, resultando en espacios rompedores. En definitiva, un clásico reinventado. "Como unión de estos mundos, el clásico y el contemporáneo, ponemos en valor la artesanía, uno de los pilares fundamentales de mi estudio. En cada espacio conviven armoniosamente piezas únicas de distintas épocas y movimientos estéticos con creaciones contemporáneas de diseños propios ejecutados por nuestro equipo de artesanos de confianza. Esta mezcla de estilos potencia el contraste, creando espacios sofisticados y atemporales, donde la importancia reside en la calidad y autenticidad de las piezas, y por supuesto, en la belleza de las mismas", declara la arquitecta.

recibidor con papel pintado floralpinterest
Javier Bravo
Al fondo, consola en hierro con pátina en pan de oro, diseño y fabricación propia por Estudio María Marco Bálgoma. Escultura sobre consola, Esfera armilar, del artista López Llorens, en Galería Beatriz Bálgoma. Obra de arte en la pared, realizada en papel amate, del artista Mallagray, en Galería Beatriz Bálgoma.

El hall que la arquitecta y su equipo se encontraron era alargado y estrecho, con escasa iluminación natural. "Decidimos forrar la pared enfrentada a los ventanales del salón con un espejo artesanalmente envejecido en un tono cobrizo, que iría en sintonía con la paleta de tonos de la casa". De esta manera, no solo reflejaría la luz, sino que también ampliaría visualmente el espacio. "Además, revestimos el resto de paredes del hall con un exquisito papel pintado inglés que, al reflejarse en el espejo, crea la ilusión de un bosque que inunda la entrada".

recibidor con papel pintado floral y consola clásicapinterest
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Esculturas sobre peanas: cabezas de cerámica vidriada del artista Pérez de Lodo, en Galería Beatriz Bálgoma. Consola estucada francesa del SXIX, en Galería Beatriz Bálgoma. Escultura en hornacina, del artista Mallagray, en Galería Beatriz Bálgoma. Mural pintado, de Lewis and Wood.

Las puertas de paso de roble se mantuvieron, pero se lijaron y barnizaron "para conseguir el tono natural que queríamos, con el objetivo de aportar singularidad y un toque de calidez extra a la casa". Al igual que en el resto de la vivienda, el mobiliario está compuesto por piezas de anticuario, como la consola de medialuna estucada francesa del SXIX, "muy en sintonía con los tonos pastel del hall y el aire romántico que lo envuelve". Para marcar el contraste, "colocamos una serie de obras contemporáneas, como esta imponente pareja de esculturas en peana a distintas alturas, una obra de uno de los artistas más distinguidos de la galería de arte familiar, Beatriz Bálgoma".

esculturas en el recibidorpinterest
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Esculturas sobre peanas: cabezas de cerámica vidriada del artista Pérez de Lodo, en Galería Beatriz Bálgoma. Mural pintado, de Lewis and Wood.

"En el salón, apostamos por el color para infundir fuerza y alegría, convirtiendo este espacio en el foco principal de la casa. Aquí, los clientes pasarían la mayor parte del tiempo y deseaban sentir esa energía vibrante", cuenta María Marco Bálgoma. Para lograr su cometido, combinaron distintas piezas de autor, como la pareja de butacas del diseñador italiano Paolo Buffa de los años 50, la mesa de centro francesa de Maison Jansen de los años 80 o la lámpara de pie Stilnovo italiana de los años 50. Presidiendo el salón, una escultura de pared realizada en madera por el artista Josecho López Llorens, refleja puntualmente la luz de los ventanales, confiriendo profundidad y movimiento. "Detalles como los cojines enfatizan nuestro deseo por poner en valor la artesanía, ya que estos han sido bordados a mano en la India", añade la arquitecta.

salón con mueble de diseño clásico en color verde con molduraspinterest
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Butacas del diseñador italiano Paolo Buffa, años 50, en Galería Beatriz Bálgoma. Alfombra, de Zigler. Mesa de centro francesa Maison Jansen, años 80, en Galería Beatriz Bálgoma. Sofá, diseño original italiano de los años 50, ene Galería Beatriz Bálgoma. Cojín, tejido a mano en India, adquirido por el estudio María Marco Bálgoma. Corales, de My Nordics. Lámpara de pie Stilnovo, de Rue Vintage 74. Escultura de pared del artista Josecho López Llorens, en Galería Beatriz Bálgoma. Herraje Formani Hardware. Interruptores Jung.
butaca de madera junto a mueble de salón verde con chimenea y molduraspinterest
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salón con mueble de diseño clásico en color verde con molduras y puertas correderaspinterest
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Butacas del diseñador italiano Paolo Buffa, años 50, en Galería Beatriz Bálgoma. Alfombra, de Zigler. Mesa de centro francesa Maison Jansen, años 80, en Galería Beatriz Bálgoma. Esculturas (en la estantería y consola) del artista Mallagray, en Galería Beatriz Bálgoma. Corales, de My Nordics. Cuadro (sobre la consola) del artista Julián Grau Santos, en Galería Beatriz Bálgoma. Consola francesa del SXIX estucada, del anticuario Beatriz Bálgoma. Tiradores Formani Hardware. Interruptores Jung.

En la cocina, la idea era huir de un diseño convencional. "Queríamos un ambiente acogedor e igualmente elegante, por lo que extendimos elementos comunes a toda la vivienda, como las cornisas y el papel pintado. Además, diseñamos los muebles de cocina con moldura perimetral y tiradores en latón, en armonía con el resto de la carpintería de la casa", expone la arquitecta. La pieza principal es el cerramiento de vidrio con perfilería de latón que separa la zona de trabajo del comedor, "dotándolo de privacidad en cuanto a ruidos y olores, pero permitiendo el paso de luz natural y manteniendo la coherencia estética".

mesa de comedor con sobre de mármol negro y cocina con cerramiento de cristal y perfilería doradapinterest
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Sillas, diseñadas y fabricadas por el Estudio María Marco Bálgoma, con tela de Güell Lamadrid. Papel pintado, de Armani. Fruteros italianos, de Rue Vintage 74. Pieza de cerámica, de Rue Vintage 74. Obra de arte en la pared: grabado de Tàpies, en My Nordics. Cerramiento de latón y vidrio, diseñado por el Estudio María Marco Bálgoma.
mesa de comedor con sobre de mármol negro y cocina con cerramiento de cristal y perfilería doradapinterest
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mueble bar con frentes en color beige y encimera de mármol negropinterest
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Vasos y jarrón de cristal de Murano, en Galería Beatriz Bálgoma.

"En el dormitorio principal, buscamos un equilibrio entre un espacio que representara calma, sin perder la originalidad o personalidad del resto de estancias", revela María Marco Bálgoma. Por ello, se apostó por continuar con la gama de tonos pastel y el aire romántico presente en zonas como el hall, en los delicados estampados de los textiles.

El cabecero se convirtió en el elemento central del dormitorio, con un gesto majestuoso en cuanto a altura y formas. "Fue diseñado por el estudio y fabricado a medida por nuestros artesanos. Para resaltarlo, enmarcamos en la pared central un papel de seda que contrasta y realza la silueta del cabecero. En cuanto al mobiliario, nos decantamos por piezas de diseño que rompieran con ese romanticismo, con materiales y diseños innovadores, como la mesa auxiliar creada por uno de los artistas de la galería familiar, llevando el arte a otra escala".

cabecero de cama en pico con tapizado floralpinterest
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Colcha y plaid de lino, de Pepe Peñalver, y cojines de lino liso, de Lizzo. Mesillas de noche de bambú, de Rue Vintage 74. Lámparas en cristal y latón, de Rue Vintage 74. Cabecero, diseñado y fabricado a medida por artesanos del estudio, con tela de Lewis and Wood. Banco italiano original de los años 50, en Galería Beatriz Bálgoma, con tela de Güell Lamadrid. Butaca italiana original de los años 50, en Galería Beatriz Bálgoma. Mesa auxiliar del artista López Llorens, en Galería Beatriz Bálgoma. Escultura sobre mesa auxiliar del artista Mallagray, en Galería Beatriz Bálgoma. Alfombra, de Zigler.
cabecero de cama en pico con tapizado floralpinterest
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El diseño de la carpintería –elaborada íntegramente por el estudio– abordaba una línea clásica de cuarterones acorde a la vivienda, pero la implantación de estos frentes de armarios es muy actual, con puertas limpias de suelo a techo que enfatizan la altura del techo.

mesita clásica de color blanco y armarios con molduraspinterest
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Carpintería diseñada por el Estudio María Marco Bálgoma. Tiradores Formani Hardware. Mueble auxiliar estucado francés del SXIX, del anticuario Beatriz Bálgoma. Cuadro de la artista Ana Anegón, en Galería Beatriz Bálgoma. Escultura del artista López Llorens, en Galería Beatriz Bálgoma.
mueble de baño con frente acanaladopinterest
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Papel, de Misonni Home. Corales, de My Nordics.

Para darle un toque de calidez y textura al vestidor, la carpintería se reemplazó por madera de nogal revestida con fibra natural en los frentes.

vestidor realizado en madera y rejilla con isla centralpinterest
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Carpintería diseñada por el Estudio María Marco Bálgoma. Jarrones de cristal soplado, en Galería Beatriz Bálgoma. Puff italiano original de los años 50, en Galería Beatriz Bálgoma, tapizado con tela de Güell Lamadrid. Plaid, de Lewis and Wood. Tiradores Formani Hardware.

La buhardilla fue concebida como un espacio para los más pequeños de la familia. "Nuestro objetivo era crear un ambiente alegre y acogedor que respirara mucha personalidad, así que tuvimos claro que jugaríamos sin miedo con el color y los estampados". El papel pintado elegido para las paredes, estilo acuarela, fue el punto de partida. A partir de ahí, nació la gama cromática que después se extendió al resto de elementos, como la carpintería o las piezas de mobiliario. La madera también se encuentra muy presente en puntos alternos como el suelo, las vigas y las piezas de mobiliario (incluyéndolas de bambú), aportando calidez y equilibrio al espacio. Como broche de oro, se agregaron obras coloridas de arte contemporáneo, logrando una atmósfera vibrante.

buhardilla con armarios y estantería a medida en color verdepinterest
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Mesa redonda de mármol y pie dorado envejecido, diseñada y fabricada por el Estudio María Marco Bálgoma. Escultura sobre la mesa: cabezas de cerámica vidriada del artista Pérez de Lodo, en Galería Beatriz Bálgoma. Sillas de madera italianas de los años 50, en Rue Vintage 74. Sofá, diseñado y fabricado a medida por el Estudio María Marco Bálgoma. Alfombra, de Zigler. Puff de bambú italiano y lámpara de bambú y latón, de Rue Vintage 74. Escultura (al fondo a la izquierda) del artista Josecho López Llorens, en Galería Beatriz Bálgoma. Estantería, de Bálgoma. Pareja de cuadros en técnica mixta de la artista Isabel de la O, en Galería Beatriz Bálgoma. Jarrones de formas orgánicas crudos, de Leontine Furcy, en Rue Vintage 74.
estantería verde, sofá verde y mesas de centro de fibras naturales a juego con el pufpinterest
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Juego de mesas italianas de bambú y puff de bambú italiano, de Rue Vintage 74.

La escalera de caracol, original de la vivienda, se restauró por el estudio respetando sus materiales. "Lijamos la barandilla para sacar el tono natural de la madera, y decapamos la pintura que tenían la barandilla y el suelo para resaltar el aspecto natural del hierro", indica la arquitecta.

escalera de caracolpinterest
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Cuadro de la pared, de la artista Alba Anegón, en Galería Beatriz Bálgoma. Cuadros de la vitrina, del artista Mallagray, en Galería Beatriz Bálgoma.

"Se trata de un homenaje al arte en sus diferentes vertientes. El arte como hilo conductor que realza la artesanía de cualquier época y la autenticidad como símbolo de belleza", concluye María Marco Bálgoma.

www.mariamarcobalgoma.com