El piso de Yuliana Doronina se encuentra en un singular edificio de Moscú, construido en 1938 para trabajadores del sector petrolero a orillas del río Moscova. Los grandes ventanales con profundas embocaduras, los techos de casi cuatro metros de altura y la vista panorámica desde el salón al paseo fluvial conquistaron a esta apasionada de la decoración desde el primer momento.

"Fue un auténtico regalo encontrar una vivienda con una historia y una panorámica tan fascinantes. Como diseñadora de interiores, quería procurarme un espacio de espíritu hedonista, un lugar al que volver para recargar energía y donde reinara una atmósfera creativa y bohemia", explica la experta en interiorismo.

la casa de la interiorista yuliana doronia: un piso de 50 metros cuadrados con piezas de diseño y artepinterest
Mikhail Loskutov, Alena Cherepanova

Al tratarse de la última planta, la decoradora pudo eliminar los tabiques y replantear por completo la distribución. En lugar de una cocina de gas independiente, un salón aparte y un pequeño pasillo de apenas 10 m², proyectó un único espacio de carácter amplio, pensado para recibir invitados.

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Mikhail Loskutov, Alena Cherepanova

"Quería que el salón, aunque conectado con la cocina, no transmitiera una sensación doméstica y que los elementos funcionales se disolvieran en el espacio", señala Yuliana Doronina. Este efecto se logró gracias a los frentes espejados de la cocina, en los que se reflejan las vistas del río.

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Mikhail Loskutov, Alena Cherepanova

El estilismo de Ekaterina Safronova se percibe en la zona de descanso. El dormitorio se separa de la zona común mediante un vestidor oculto tras una llamativa mampara de lino con cuentas, de Fabricut. Los dos espacios originales —aseo y baño, una solución típica de los edificios de esa época— se unificaron en un único cuarto de baño más amplio.

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Mikhail Loskutov, Alena Cherepanova

La paleta cromática y la combinación de texturas fueron esenciales en el proyecto. La idea era que cada estancia tuviera su propio carácter: un elegante salón en intensos tonos dorados, un baño en un estimulante color vino y un dormitorio en negros profundos y serenos.

Para la decoradora era importante revelar el potencial del espacio. "Por desgracia, los antiguos propietarios no conservaron los elementos históricos del piso, así que opté por un interior a medio camino entre lo contemporáneo y lo antiguo", comenta la interiorista desde Doronina Design Interiors.

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Mikhail Loskutov, Alena Cherepanova

El piso está equipado con aire acondicionado, el cual circula por unos conductos integrados en las molduras de yeso. En lugar de un televisor, hay instalado un proyector láser portátil, así como se incorporaron enchufes e interruptores de tecnología Bticino Living Now. Además, cuenta con una zona de lavandería completa, discretamente escondida tras los frentes del baño.

La arquitectura del edificio invitaba a incorporar referencias históricas. Yuliana Doronina se inspiró en la arquitectura clásica y recurrió exclusivamente a materiales naturales que, con el paso del tiempo, ganarían en expresividad. En la entrada se recurrió a la cuarcita Patagonia; en el resto del piso, parqué en espiga francesa de Finex; en el baño se utilizó el poco común mármol Cipollino Fusion; en la cocina y los alféizares, granito Prada Gold, que cambia al travertino en el dormitorio y la encimera de la mesa de comedor.

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Mikhail Loskutov, Alena Cherepanova

Las paredes y el techo están revestidos con un estuco aplicado en varias capas, de secado lento, lo que proporciona un aire de antigüedad, similar al de las técnicas empleadas en la pintura mural de la antigua Roma.

La zona de estar se organiza en torno a un sofá rosa de Tacchini y otro gris de Unika, acompañados por una mesa de centro de JCP-Universe. El conjunto se completa con una alfombra Ziegler Vintage de Art de Vivre, luminarias vintage, molduras de yeso y piezas antiguas. En los frentes espejados de la cocina, realizados a medida según los diseños de la decoradora, se refleja el comedor con una silla vintage Ravello by Poltrona Frau, diseño de Ricardo Antonio.

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Mikhail Loskutov, Alena Cherepanova

El proyecto prescinde de iluminación general en el techo: la luz principal procede de lámparas de pie, de sobremesa y apliques, mientras que las lámparas de araña funcionan como acentos decorativos.

Este interior plantea un diálogo equilibrado entre lo contemporáneo y lo clásico. La convivencia entre piezas vintage, objetos de autor y materiales naturales da forma a un espacio coherente, cálido y lleno de matices.

Más información: Doronina Designs Interiors.