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Rubén González –más conocido como Rubentonces en TikTok e Instagram– y su pareja se encontraban ante un chalet construido en 2004 en una zona residencial tranquila a las afueras de Madrid. La vivienda, de más de 250 metros cuadrados sobre una parcela de 500 metros cuadrados, tenía buena base, pero presentaba una distribución compartimentada en dos plantas y un sótano, acabados obsoletos y escasa conexión entre estancias. Necesitaban transformarla en un hogar preparado para acompañar su vida familiar durante años.
El estudio Annanké Interiorismo, liderado por Cristina Amoroso, asumió el reto de esta reforma integral, incluyendo los espacios exteriores, donde aguardaban un jardín con piscina y un porche. "Rubén y su pareja fueron unos clientes implicados, con ideas claras y una actitud colaborativa que hizo todo mucho más fluido", explica la interiorista. El objetivo: abrir, conectar y simplificar, sin perder de vista la funcionalidad que una familia joven necesita en el día a día.
La primera decisión fue unificar recibidor, salón y comedor en un mismo ambiente. De este modo, se eliminaron tabiques innecesarios y se reordenó el uso de cada espacio para mejorar la circulación y aprovechar al máximo la luz natural que entraba por los ventanales.
La chimenea se convirtió en el punto focal de esta planta. Diseñada con formas suaves, va acompañada de un mueble de TV suspendido y realizado en madera, con iluminación inferior que potencia el efecto de estar flotando y, cuando llega la noche, crea un ambiente acogedor.
Aunque se mantuvo en su ubicación original, la cocina se replanteó por completo. El mobiliario panelado en tono cashmere y los frentes de roble claro añaden calidez. La encimera de piedra natural veteada en beige agrega textura y coherencia visual con el resto de la vivienda.
Los electrodomésticos quedaron ocultos para mantener un frente limpio, y se sumó una pequeña zona de office con desayunador, ideal para el día a día familiar. Los revestimientos textiles y el papel pintado de inspiración neutra completan un ambiente equilibrado.
Tal y como cuenta Cristina Amoroso, garantizar el confort térmico era otro de los objetivos. Para ello, se instaló un sistema de aerotermia para climatización y agua caliente, acompañado de mejoras en el aislamiento y carpintería exterior. La vivienda es ahora energéticamente eficiente y responde a las necesidades actuales de sostenibilidad.
En la planta superior, se amplió el dormitorio principal para incorporar un vestidor a medida y un baño en suite con luz natural y de ambiente. "Cada detalle –desde la iluminación hasta los materiales– fue seleccionado pensando en la comodidad diaria, sin elementos superfluos y con una línea visual coherente que se extiende por toda la vivienda".
El estilo combina líneas modernas con toques Japandi, creando un equilibrio entre minimalismo, elegancia y confort.
"La verdadera medida de un proyecto no está en las fotos finales, sino en cómo lo vive la familia que lo habita", concluye Cristina Amoroso.























