Cuando Silvia Trigueros recibió la llamada de este cliente con quien ya había trabajado antes, la expectativa era máxima, pues se trataba de un amplio ático en el barrio madrileño de Chamberí. Sin embargo, la primera visita desmontó cualquier ilusión inicial. "Pese a que era una construcción relativamente nueva, la casa se encontraba en unas condiciones pésimas", reconoce la interiorista. La terraza, que debería haber sido el gran activo de la vivienda, había sido cerrada por completo con cristales, transformándose en un invernadero donde el calor resultaba insoportable. Incluso habían instalado aire acondicionado para hacerla habitable. A semejante panorama se sumaba el suelo de exterior, barnizado años atrás y totalmente deteriorado. La solución pasaba por desmontar ese cerramiento completo y recuperar el uso original de la terraza.

"Lo primero que decidimos fue devolver a la terraza su carácter de espacio exterior, muy amplio y con una orientación perfecta", explica Silvia Trigueros. Para ello, restauraron el suelo y las piedras de la fachada, actualizaron la iluminación, y, por último, el espacio cobró vida gracias al paisajismo de Peonía Jardines y al mobiliario, que permite tanto reuniones con amigos como tomar el sol en la intimidad.

terraza con muebles de exterior y suelo de maderapinterest
Amador Toril
Cojines estampados y lisos de exterior, de Alhambra. Arreglos florales, de Casa Florida. Bowles y bandeja, de Zara Home. Velas, de Cerabella.
terraza con tumbonapinterest
Amador Toril
Plaid sobre tumbona, de Zara Home.

El interior no estaba en mejores condiciones. Los materiales lucían deteriorados, la iluminación obsoleta, y apenas se podía mantener la distribución original. Silvia Trigueros y su equipo empezaron por instalar un suelo de roble natural –Timbert Art– que devolviera la calidez al conjunto, y demolieron baños y cocina para renovarlos desde cero.

consola de diseño moderno y espejo de pared con marco doradopinterest
Amador Toril
Libros antiguos, de Deco Hamelyn. Cuadro, de Marta Besada.

La cocina supuso el mayor desafío técnico. El espacio era reducido y no existía forma de ampliarlo. "Tuvimos que hacer magia para conseguir que el espacio resultara funcional y cálido. Probablemente, es uno de los espacios de los que más orgullosa me siento", declara la interiorista.

cocina con officepinterest
Amador Toril
Mobiliario, de BC3 Cocinas. Atrezzo, botes, bandejas y paño, de Zara Home.
cocina con muebles lacados y en maderapinterest
Amador Toril
cocina con officepinterest
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Cuadro collage, de Alejandra Duarte.

Los baños, antes oscuros y anticuados, se transformaron en estancias luminosas y muy actuales. Un claro ejemplo es el aseo de invitados, decorado con un papel pintado en tono neutro con motivos botánicos, un lavabo suspendido con frente de palillería y un gran espejo redondo.

aseo con papel pintado con motivos botánicospinterest
Amador Toril
Papel pintado, de Arte.

Construir desde la memoria

Uno de los retos más importantes para Silvia Trigueros fue lograr que los propietarios se sintieran identificados con la casa, como si siempre hubiera sido su hogar. Para ello, recuperó muebles que había diseñado años atrás para otra vivienda de los mismos clientes, así como piezas antiguas que ya conocía y que fueron restauradas para darles frescura y luminosidad. La paleta de azules, verdes y ocres conecta directamente con el exterior, el auténtico protagonista de la vivienda. A nivel arquitectónico, la intervención fue sutil. Molduras sencillas –Orac Decor– enmarcan los espacios sin recargarlos, manteniendo el carácter moderno de este edificio de apenas 15 años de antigüedad.

salón con sofás y mesas de centro de maderapinterest
Amador Toril
Sofá principal, de Rabadán Deco. Cojines azul grisáceo y blancos zig zag rombos, de Harlequín, en Pepe Peñalver. Cojines lisos de terciopelo azul grisáceo, de Alhambra. Cojines de terciopelo ocre y estampado, de Lizzo. Lámpara de pie, de Judith San Quintín. Librería, diseño del estudio Silvia Trigueros, creada por ebanistería Montesinos. Libros antiguos y decorativos de la librería, de Deco Hamelyn.
salón con sofás, butacas y mesas de centro de maderapinterest
Amador Toril
Mesas de centro, diseño del estudio Silvia Trigueros, creadas por ebanistería Montesinos. Libros antiguos, de Deco Hamelyn. Botellas de cristal y bowl ocre, de Judith San Quintín. Díptico, de Cova Tellaeche, en Galería El Ovrador.

El comedor recupera piezas con historia. La sillería antigua de los clientes fue retapizada por Rabadán. El cuadro de trazos abstractos a tono con la decoración que preside el espacio es obra de Iratxe Arteta. Sobre el aparador, una escultura en hierro lacado de Maite Carranza –Galería El Ovrador– convive con jarrones y centros de cristal.

mesa de comedor con sillas clásicas tapizadas en terciopelopinterest
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Alfombra, de Lorena Casals.
la interiorista silvia triguerospinterest
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Jarrones de cristal sobre aparador; y jarrones y centros de cristal en la mesa de comedor, de Judith San Quintín.

El dormitorio principal mantiene la paleta cromática de toda la vivienda. Lo preside la cama con cabecero de Rabadán Deco. El tapizado con textura en un color neutro se extiende al papel pintado de la firma Arte que decora la pared, enmarcado sutilmente por unas finas molduras. A ambos lados de la cama, destacan las lámparas de mesa de Judith San Quintín, cuyas pantallas tejidas brindan un toque de color intenso.

dormitorio con pared del cabecero empapeladapinterest
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Cojines estampados, de Harlequín, en Pepe Peñalver. Cojines lisos de terciopelo en color ocre, de Lizzo. Cojines lisos de terciopelo en color azul, de Alhambra. Plaid de lino, de Pepe Peñalver. Libros de las mesillas, de Deco Hamelyn. Arreglo floral, de Casa Florida. Visillos, de Rabadán Deco.

En el baño en suite, el porcelánico del Grupo Iris se extiende hasta la ducha de obra, generando amplitud y continuidad visual.

baño con mueble de madera volado y ducha de obrapinterest
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Jarrón, de Judith San Quintín. Toallas y botes, de Zara Home.

Proyecto: Silvia Trigueros. Estilismo: Cristina Rodríguez Goitia.


Headshot of Aránzazu Díaz Huerta

Aránzazu Díaz Huerta es experta en decoración en Nuevo Estilo, por eso ha convertido su hogar en una especie de pop up store de las últimas tendencias, y por eso disfruta tanto elaborando contenidos sobre interiorismo. Además, se lo pasa genial buscando los hoteles más originales del mundo para sorprender a sus lectores. Le apasiona todo lo que tiene que ver con el hogar, pero también la moda, la belleza, el lifestyle y las mascotas, y aunque no tiene cuenta en TikTok, no se pierde ni un solo trend.

Se graduó en Comunicación Audiovisual en 2016 en la Universidad Pontificia de Salamanca, y continuó sus estudios con un máster en Periodismo Cultural por la Universidad San Pablo CEU. En el verano de 2017, hizo el curso de Escritura Creativa en la Escuela de Escritores de Madrid. Y cuando llegó la pandemia, se refugió en el Curso Online de Periodismo Especializado en Moda, Belleza y Estilo de Vida de la revista Vogue en Condé Nast College Spain. Además, como buena cinéfila que es, ha colaborado en el libro ''El clasicismo en el cine. Una mirada intergeneracional'', de D. Pedro Sangro Colón y D. Miguel Ángel Huerta Floriano.

Antes de comenzar su trayectoria en el mundo del periodismo freelance, pasó por la Cadena Ser de Oviedo y la revista cultural El Duende. También tuvo su propia columna de opinión en el periódico Salamanca RTV al día.

Desde el año 2017, colabora como redactora de contenidos online en Mi Casa, Nuevo Estilo y otras revistas del Grupo Hearst, incluyendo el departamento de Branded Content. En su tiempo libre, escribe relatos de ficción y no ficción, habiendo publicado en la revista literaria Fábula, y hace fotografías de paisajismo (especialmente, de lugares donde haya flores).