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El proyecto Nil Fabra, realizado por la interiorista Nora Batlle, demuestra la capacidad de esta profesional de trabajar un diseño articulado en torno a una pieza clave: la cocina. La búsqueda de un espacio amplio y diáfano en pocos metros cuadrados se convierte, precisamente, en el gran reto que recibe la interiorista. La principal idea es mantener la continuidad entre los espacios, favorecer la fluidez y eliminar posibles obstáculos que puedan ocasionar un problema para el movimiento interno en la vivienda. La idea es que se favorezca el encuentro y maximizar el espacio en casas pequeñas como esta.
Nora Batlle considera que "un gesto central y contenido estructura esta vivienda con naturalidad: un volumen continuo que organiza el espacio" y justifica "la cocina es la pieza clave que articula la vida cotidiana". En el apartamento, se comprueba un aprovechamiento del espacio muy interesante por el que, precisamente, se alcanza la funcionalidad y la fluidez de movimiento sin que haya obstáculos de por medio.
Según la interiorista, la cocina es la base fundamental del apartamento desde donde se articula todo. El diseño se plantea por medio de líneas rectas funcionales que garantizan la practicidad junto con los armarios de almacenaje. Hay que tener en cuenta que en una vivienda así es necesario disponer, fundamentalmente, de espacios suficientes donde guardar el menaje y otros artículos personales de la casa para distribuir bien una cocina pequeña; por eso, el mueble de la cocina mantiene la continuidad estética directa con otros armarios de manera prolongada que aumentan el espacio donde guardar todo tipo de productos.
La encimera se ilumina a partir de luz indirecta retráctil que, además, garantiza la correcta visibilidad para el desempeño de tareas en la superficie. El blanco predominante en todo el mueble y las paredes blancas ayudan a realzar la cocina de manera considerable; sin embargo, el contraste de color se alcanza a partir de la encimera. Este efecto genera calidez y templanza en el ambiente, dos conceptos que se respiran profundamente, ya que "la continuidad de materiales y el uso de piezas ligeras refuerzan la sensación de calma y unidad", señala Nora.
El salón y el comedor quedan unidos en el mismo espacio donde está la cocina, de tal manera que se produce un diálogo agradable entre los tres espacios. El planteamiento diáfano que presenta Nora es realmente interesante para un estilo de vida urbano y funcional. El mobiliario se compone de un sofá beige con cojines en color teja que dialogan directamente con la madera de la mesa central. Respecto a la amplia variedad de alfombras para el salón, escoge una de fibras naturales para que mantengan este discurso estético con el mobiliario y esté en sintonía con el sofá, la mesa y el comedor. En cualquier caso
Los tonos neutros y cálidos ofrecen esa armonía deseada que conjugan muy bien con la cocina; de este modo, "la paleta suave, la precisión de los encuentros y la calidez de los materiales construyen una atmósfera donde lo cotidiano se vive con calma", señala Nora. El proyecto trata de enlazar los espacios para crear un todo, es decir, esa sensación de unidad que señalaba la interiorista y que se alcanza a partir, incluso, de los propios colores.
Todo el espacio queda cerrado por unas cortinas grandes que ocultan la vivienda del exterior. Según explica Nora, "la privacidad sin perder ligereza ni continuidad visual". La idea es que se pueda tener un apartamento cómodo, práctico y agradable en el que residir.
Hay que destacar que el dormitorio se resuelve, básicamente, con una base de cama y un armario. "Desde este núcleo central, una puerta apenas visible conduce a un ámbito más íntimo, donde el dormitorio y el baño conviven en un único espacio recogido", señala Nora Batlle. El diseño se hace a medida para que, así, quede todo perfectamente adecuado para decorar dormitorios pequeños como este. En la parte superior hay una pequeña ventana que permite la circulación del aire y la entrada de luz natural ligeramente. Una manera muy interesante de no comprometer la privacidad y obtener aire puro directamente en el dormitorio si así se desea.
En cuanto al baño de esta casa, se integra en todo el conjunto de manera sutil y funcional. En realidad, siempre hay soluciones para decorar baños pequeños. El espacio del que se dispone es reducido, pero el justo y adecuado para tener una zona de aseo en el apartamento que, además, resulta cómodo y con paso directo al salón-comedor. "El baño se integra en este ambiente con una mampara hecha a medida que funciona como pared ligera, en el mismo tono que la envolvente", señala Nora. De manera práctica, se organizan los sanitarios bien distribuidos y el material empleados para las paredes y suelo es cerámica gris que le otorga cierta neutralidad a la estética del baño.
Más información: Estudio de Diseño de Interiores Nora Batlle.




















