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Ahora que nos encontramos transitando el otoño y batallando contra la falta de luz, descubrir un proyecto como el de este chalet de obra nueva en Aravaca, Madrid, es una suerte de bendición para el ánimo. ''Los clientes buscaban una casa cuya arquitectura les hiciera disfrutar de su hogar y la naturaleza, pero que también generase una interacción continua entre los miembros de la familia'', explican desde ÁBATON, encargados de la arquitectura, interiorismo, paisajismo y construcción.
Siendo fieles a las bases sostenibles del estudio, buscaron la mayor eficiencia para la vivienda, recurriendo a soluciones constructivas innovadoras, como la construcción en madera CLT, una distribución que permite la ventilación cruzada a través de patios interiores con vegetación y sistemas de climatización de bajo impacto. En lo que se refiere al interiorismo, y en colaboración con el estudio de decoración madrileño, La Californie, los espacios destacan por su estilo ecléctico y colores vivos, relacionando piezas destacadas del diseño con la calidez y la continuidad de la madera estructural vista en gran parte de la vivienda.
La vivienda se organiza en un recorrido circular y abierto que busca fomentar la convivencia y la conexión familiar. Dos zonas diferenciadas marcan los usos públicos y privados de la casa, ubicando en una primera zona salón, comedor y cocina, que se distribuyen en torno a un patio ajardinado. ''La intención de este hueco central es permanecer abierto durante los meses cálidos del año, generando nuevos recorridos a través de él y permitiendo la ventilación cruzada entre todos los espacios'', indica ÁBATON. Por otro lado, el jardín principal alberga una piscina y un módulo con gimnasio, cocina exterior y zona chill out.
El salón se divide en dos zonas diferenciadas, presidido por una estantería diseñada a medida por ÁBATON y realizada en madera, que no limita ni separa, sino que ejerce como filtro visual, remarcando cada estancia y otorgando al espacio una cualidad escultórica y singular.
Orientado hacia una gran pradera al sur, el salón se abre por completo hacia el exterior a través de grandes ventanales que se ocultan en el muro, convirtiéndolo en un gran porche. Cuenta con la mejor iluminación durante todo el año y aprovecha la incidencia del sol para calentar el interior durante el invierno de forma natural.
Conectados visualmente se ubican el comedor, que se abre por completo hacia el patio, y la cocina con isla central y zona de office –con un diseño a medida por el estudio ÁBATON–, concebida como el corazón de la casa y punto de encuentro familiar. Destacar también la puerta corredera de cristal y perfilería metálica que separa ambos ambientes.
Unidos a este volumen principal a través de una puerta oculta en el muro de madera, se encuentran los espacios más privados de la vivienda: una luminosa sala de juegos para los niños con doble altura de techos, que conecta visualmente las fachadas norte y sur y funciona a su vez como distribuidor al dormitorio principal y tres dormitorios infantiles.
La zona más privada de la pareja se compone de un amplio vestidor incorporado al espacio de cuarto de baño, que se desenvuelve alrededor de un segundo patio interior ajardinado con diversas especies de plantas.
La apertura de las carpinterías de este patio permite disfrutar de un baño o una ducha en el exterior junto a la vegetación.
Por último, el dormitorio principal es un espacio contenido y abierto al jardín principal de la casa, decorado con piezas de carácter vintage.
Proyecto de arquitectura, interiorismo, paisajismo y construcción: ÁBATON. Decoración: La Californie. Estilismo: Amaya de Toledo.




























