- Los 50 pisos pequeños y apartamentos mini más bonitos de diferentes estilos que te van a servir de inspiración
- 65 casas de campo bonitas de todos los estilos: rústicas, estilo farmhouse, modernas o tipo cottage
- Las 15 reformas de casas que más nos han gustado por el diseño y elección del mobiliario
Aunque João Boto Caeiro y Fulvio Capurso, fundadores de Root Studio, se han consagrado por realizar proyectos muy diversos, es justo reconocer que sus trabajos siempre encuentran un lugar para conseguir la armonía con el paisaje, pero también se alinean con un firme compromiso con la responsabilidad social.
La interiorista Laura Yerpes nos avanzó que para decorar una casa de 30 m2 "la clave está en optimizar sin renunciar al alma"; pero, en Root Studio, abundan en la idea de que es muy importante ampliar la sensación espacial cuando se aborda una planta tan reducida. Esta rehabilitación "demuestra que es posible dignificar lo cotidiano mediante decisiones claras y accesibles, ofreciento un modelo replicable que optimiza recursos sin sacrificar calidad de vida".
Está claro que Casa Fovissste tenía muchas limitaciones. Esta mole de ladrillo y hormigón, edificada en los años 70, ha superado las limitaciones de sus 32 metros cuadrados para ofrecer una construcción que favorece, pese a su aspecto de búnker defensivo, un acceso directo de la iluminación natural en toda la parcela, que ocupa 60 m2 en la ciudad de Oaxaca (México).
La construcción compacta de ladrillo visto, madera y hormigón consigue una continuidad visual única y, sobre todo, una ejemplar economía de los recursos. Todos los elementos son de bajo mantenimiento y muy duraderos para crear una atmósfera cálida con un evidente estilo minimalista "capaz de envejecer con dignidad", apuntan desde Root Studio.
En la primera planta, la distribución open concept unifica la zona social, que comprende una cocina en línea, un comedor y un salón con salida hacia el patio para favorecer la ventilacion cruzada. Aquí se encuentra la joya de la corona: una piscina particular, que busca la sombra de un gran árbol.
Para acceder a la zona de noche hay que subir las escaleras de metal. En el segundo nivel, con una construcción a modo de torre infranqueable, hay una menor exposición hacia el exterior, por eso se ubican los dos dormitorios, distribuidos en diferentes niveles, y un baño, que confirman que, en esta obra, João Boto Caeiro y Fulvio Capurso han mirado hacia el interior para "garantizar privacidad, iluminación y ventilación adecuadas".


















