- Reformas en casa: los 25 antes y después más impactantes
- Los 40 pisos pequeños de menos de 50 metros más bonitos
- 60 ideas para decorar un piso pequeño con estilo y encanto
En Nueva York, la ciudad que nunca duerme, encontrar un verdadero refugio urbano puede parecer una misión imposible. Sin embargo, a pocos pasos del icónico High Line, en el barrio de West Chelsea, se ubica este pied-à-terre de 120 metros cuadrados con dos habitaciones y dos baños que aúna el diseño ecléctico con el encanto de los aires boho chic.
Samantha Tannehill, fundadora de Tannehill Interiors, se ha encargado de crear el hogar soñado para los propietarios –una pareja de California con dos hijos–, quienes lo utilizan como su segunda residencia. ''El objetivo era lograr que los propietarios se sintieran verdaderamente en casa: cómodos, en paz y renovados'', indica la interiorista.
Los interiores suponen una celebración de la personalidad a través del color y la textura. Desde papeles pintados con motivos vibrantes hasta hallazgos vintage, cada elemento ha sido seleccionado para causar un impacto visual. Pero lo que eleva este proyecto más allá de un simple ejercicio de decoración es su fuente de inspiración. Y es que los extensos viajes filantrópicos de la familia, especialmente por África, han servido como hilo conductor de todo el diseño. ''Sus actividades filantrópicas se centran en apoyar organizaciones que proporcionan servicios esenciales, particularmente en África'', explica Tannehill. De este modo, una galería de arte en el pasillo exhibe piezas de su colección personal, mientras que los colores alegres de las artesanías africanas se incorporan de forma sofisticada a través de papeles pintados, pintura y accesorios.
Al entrar a la vivienda, nos recibe un color neutro llamado Dimity, de Farrow & Ball, que ofrece matices diferentes según la luz del momento.
La cocina, que pasó del tono madera genérico del promotor a un elegante azul marino, se ha convertido en el corazón del hogar. A su lado, la zona de office se compone por un banco en L tapizado en color verde esmeralda, una mesa redonda estilo Tulip, un par de sillas de madera que remiten al estilo Mid Century y una lámpara de bolas suspendida.
En el dormitorio principal, el equipo optó por un papel pintado texturizado y cálido de la firma Dedar, con sutiles detalles de color.
La habitación de invitados destila calidez gracias al rosa que viste techo y paredes y que se complementa con el papel pintado con motivos florales de Mitchell Black. Un detalle que agrega profundidad a la pared frontal y que combina con el cabecero de terciopelo azul y diseño ondulado.
El resultado final es un espacio ecléctico y bohemio que funciona como un diario de viajes tridimensional. A través del uso inteligente de fibras naturales en cestas y elementos decorativos, la combinación de hallazgos vintage e influencias globales, esta vivienda cuenta la historia única de sus habitantes sin renunciar ni un ápice a la funcionalidad.
Interiorismo: Tannehill Interiors. Estilismo: Tannehill Interiors (Samantha Tannehill, Oliver Rumney y Susan Van Tassel). Producción: Karine Monié.


























