Treinta y tres metros cuadrados pueden parecer un espacio imposible para crear un hogar completo, pero la arquitecta Bianca Marques, del estudio Bimá Arquitetura, ha demostrado lo contrario con este proyecto en Santos, São Paulo. Los propietarios, una pareja residente en África Central, habían comprado este apartamento en subasta completamente deteriorado con la idea de convertirlo en un Airbnb de lujo. Y vaya si lo consiguieron. Tras la intervención, el inmueble se ha transformado en un refugio funcional que funciona tanto para huéspedes temporales como para vivir a tiempo completo, y lo mejor de todo: sin sensación de agobio.

El proyecto se desarrolló completamente a distancia. Toda la comunicación –desde el briefing inicial hasta la entrega– se realizó online, con Bianca coordinando cada detalle desde Brasil mientras sus clientes seguían el proceso desde África. Una forma de trabajar que parecía impensable hace unos años y que aquí funcionó a la perfección.

salón con sofá gris abierto a la cocinapinterest
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La primera decisión fue tirar tabiques para ganar espacio y luz. La antigua cocina, pequeña y cerrada, se convirtió en una sala de lavandería, mientras que la nueva cocina se integró completamente con el salón, incluyendo una barra de desayunos con taburetes que al mismo tiempo actúa como comedor. Esta redistribución, además de ampliar visualmente el apartamento, le da un aire mucho más contemporáneo.

salón con cocina en el mismo espaciopinterest
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Bianca eligió una paleta de colores que funciona perfectamente en un espacio pequeño: gris, azul marino y terracota. El protagonista absoluto es el muro de ladrillo visto del salón, de Manufatti, que aporta calidez y textura sin recargar. El azul intenso Anoitecer de Suvinil aparece estratégicamente en cocina y baño, generando continuidad visual y añadiendo personalidad sin resultar abrumador.

salón con cocina en el mismo espaciopinterest
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cocina con mesa alta y taburetepinterest
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cocina con puerta y pared en color azulpinterest
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estantería de madera y metalpinterest
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cocina abierta al salónpinterest
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En el salón, unas puertas correderas separan el dormitorio cuando hace falta privacidad, pero se abren completamente para integrar los espacios. El sofá cama puede acoger cómodamente a dos personas, convirtiendo el apartamento en un alojamiento perfecto para parejas.

salón con puertas correderas de maderapinterest
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salón abierto al dormitoriopinterest
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El dormitorio principal aprovecha cada centímetro disponible: un armario de pared a pared que llega hasta el techo, un escritorio junto a la ventana para trabajar con luz natural, e iluminación personalizada que permite crear diferentes ambientes. Todo pensado para que funcione como un hogar de verdad, no solo como un lugar de paso.

dormitorio con puertas correderas de maderapinterest
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dormitorio con armario empotrado y escritoriopinterest
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dormitorio con escritorio de maderapinterest
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armario ropero con estantería integrada y escritorio de maderapinterest
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En el baño mantuvieron la doble encimera que no se podía eliminar por cuestiones estructurales, pero la convirtieron en una ventaja aplicándole el mismo azul que la cocina. Los muebles de líneas limpias, la iluminación negra y el generoso nicho vertical en la ducha demuestran que un baño pequeño puede ser igual de sofisticado que uno grande.

baño con revestimiento de microcementopinterest
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El lavadero, que en muchos apartamentos pequeños es una zona olvidada, aquí cobra especial importancia. Alberga lavadora, secadora, pila y armarios específicos para accesorios de playa, un detalle que cobra total sentido en una vivienda a pocos metros del mar.

Todo el suelo es porcelánico cemento Delta Barcelona, una elección acertada que unifica visualmente los espacios y facilita el mantenimiento. En cocina y lavadero, el azulejo Paris White de Portobello aporta luminosidad a estas zonas de trabajo.

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En definitiva, Bianca Marques ha diseñado un apartamento que no se siente pequeño, sino eficiente. Cada elemento cumple varias funciones, cada rincón está aprovechado, pero sin esa sensación agobiante que a veces tienen los espacios muy optimizados. La luz natural entra generosamente y la iluminación artificial, distribuida en diferentes circuitos, permite crear ambientes distintos según el momento del día.

Proyecto: Bimá Arquitetura.