Algunas personas creen firmemente en que tiempos pasados fueron mejores, y de algún modo están en lo cierto. En una sociedad donde la prisa es la norma y donde todo lo queremos al instante, proyectos como el de esta casa nos invitan a reflexionar –con una mirada teñida de añoranza– sobre el valor del esfuerzo y la dedicación.

Se trata de la vivienda familiar de Iratxe Gorostizaga, técnico superior en dirección de obras y decoración, y licenciada en Bellas Artes. Ubicada en un pequeño pueblo de Vizcaya, la casa fue construida en los años setenta por su abuelo, que era albañil. Junto con su abuela, levantaron su hogar ladrillo a ladrillo, con sus propias manos, en un proceso cargado de amor e ilusión. Casi medio siglo después, como nieta y actual habitante de la casa, Iratxe decidió actualizarla para convertirla en un nuevo escenario donde seguir escribiendo su historia familiar.

''Tras muchos años soñando con la casa ideal, quise transformar mi hogar de infancia sin borrar su memoria, sino resignificándola: mantener su esencia, pero adaptándola a nuestra vida actual''

cocina con cerramiento de madera y cristalpinterest
Phelipe Eizaguirre

Primero intervino la planta baja, que en su día albergó la cuadra con animales. Años después llegó el turno de la planta superior, el espacio donde hoy vive con su familia. ''Fue un proceso muy intenso y especial: mientras dirigía la obra, nació mi segunda hija. ¡Podría decirse que llegó con un hogar bajo el brazo!'', recuerda Iratxe Gorostizaga.

Los 110 metros cuadrados de esta segunda planta fueron diseñados al detalle. Cada decisión responde a las necesidades de la familia: espacios visualmente abiertos, pero con la posibilidad de independizarlos mediante cerramientos de madera de roble y cristal.

el interiorista aitor viteri, director académico de la escuela madrileña de decoración, sobre las cocinas abiertas al salónpinterest
Phelipe Eizaguirre
cocina con isla central y mesa de comedor anexapinterest
Phelipe Eizaguirre

La cocina, diseñada completamente a medida con muebles lacados, se ha convertido en el corazón de la casa. Los grandes ventanales inundan de luz natural todo el ambiente y conectan con una terraza que mira al jardín. La isla central sirve de apoyo en la zona de trabajo y se prolonga en una mesa de madera de Ethnicraft que aporta calidez.

isla de cocina con mesa de comedor anexapinterest
Phelipe Eizaguirre
cocina con muebles lacados en color neutro y encimera y frente de mármolpinterest
Phelipe Eizaguirre
cocina con mesa de comedor de maderapinterest
Phelipe Eizaguirre

Desde la cocina se accede directamente al salón y al recibidor. Esta zona pública está totalmente orientada al jardín, que rodea la vivienda y funciona como una extensión visual del interior. En el salón, Iratxe Gorostizaga diseñó un mueble a medida que integra una puerta corredera para ocultar la televisión —''no soy especialmente amiga de tenerla siempre a la vista''—. Debajo colocó una chimenea eléctrica que la familia utiliza con frecuencia durante los días fríos del invierno.

cocina con isla abierta al salónpinterest
Phelipe Eizaguirre
salón abierto a la cocinapinterest
Phelipe Eizaguirre

Para conservar la identidad original de la casa, mantuvo las vigas y pilares de hormigón vistos. ''Me conmueve la belleza imperfecta del trabajo artesanal, y quería que siguiera presente como homenaje a quienes la construyeron'', detalla la interiorista.

estantería con baldas de madera y chimeneapinterest
Phelipe Eizaguirre
estantería con baldas de maderapinterest
Phelipe Eizaguirre

Bajo el ventanal del salón, con vistas al amplio y luminoso jardín, concibió un rincón de lectura con una bancada que aprovecha los laterales y la parte inferior como espacio de almacenaje.

rincón de lectura bajo la ventanapinterest
Phelipe Eizaguirre
escalera de caracol con peldaños de madera y barandilla de hierropinterest
Phelipe Eizaguirre

Para el baño de uso común eligió un porcelánico tipo terrazo en tonos tierra, en recuerdo al terrazo original que cubría la terraza de la casa. El mueble, diseñado en un bonito verde bosque de Salgar, complementa los matices cálidos del revestimiento y del marco de madera del espejo.

mueble de baño lacado en verde y pared y suelo con revestimiento de terrazopinterest
Phelipe Eizaguirre
bañera encastradapinterest
Phelipe Eizaguirre

El dormitorio principal se conecta con un vestidor desde el que se accede al baño en suite. En la pared del cabecero, la interiorista colocó un papel pintado con texturas de inspiración étnica que contrasta con las mesillas de noche en madera de Crisal, de estética más clásica.

dormitorio con vestidorpinterest
Phelipe Eizaguirre
vestidor con armario blanco empotradopinterest
Phelipe Eizaguirre
dormitorio con cabecero tapizado, mesita de madera con lámpara suspendida y papel pintado con motivos geométricospinterest
Phelipe Eizaguirre
cama con textiles en tonos azules y blancospinterest
Phelipe Eizaguirre

El baño, revestido con piezas que imitan piedra natural y dos lavamanos efecto mármol, se completa con un mueble a medida en madera.

mueble de baño de madera con lavabos de mármolpinterest
Phelipe Eizaguirre

''Este proyecto ha sido mucho más que una reforma. Ha sido una forma de reconciliar pasado y presente, de honrar mis raíces mientras construyo el hogar donde mi familia seguirá creciendo. Una casa con alma, tejida entre recuerdos y nuevos comienzos'', concluye Iratxe Gorostizaga. A nosotros, desde luego, nos ha llegado al corazón.

Proyecto: Iratxe Gorostizaga Interiorismo.