- 45 dormitorios infantiles: ideas para decorarlos
- 30 papeles pintados para renovar tu salón: tendencias
- 45 dormitorios infantiles originales, elegantes y bonitos
Cuando la interiorista Laura Lapetina recibió el encargo de renovar esta casa, no pensaba que el papel pintado salvaría el proyecto de decorar esta habitación infantil para una niña de dos años. De primeras, todo parecía muy sencillo, porque ''Los clientes querían una cama baja, una cómoda y un armario empotrado amplio''. Sin embargo, las dimensiones reducidas del dormitorio planteaban un desafío que la interiorista decidió abordar desde una perspectiva que rompía completamente con los códigos cromáticos tradicionales de los dormitorios infantiles. Nada de rosas para niñas ni azules para niños, ni tampoco blancos o madera de roble. Esta vez, el terracota se convertiría en el protagonista absoluto.
''Tenía miedo de que oscureciera el ambiente'', confiesa Laura Lapetina. Pero la luz natural que baña generosamente la estancia se convirtió en su gran aliada. Lejos de oscurecer la habitación, el resultado final demuestra cómo un espacio pequeño puede ganar en personalidad sin sacrificar amplitud visual cuando se aplica el savoir faire.
El punto de partida del diseño llegó de forma inesperada. ''Todo comenzó con un flechazo: el papel de conejitos de la casa Boråstapeter. Me enamoré apenas lo vi'', relata. Consciente de que un papel pintado con tanta personalidad podía resultar abrumador si se utilizaba en toda la superficie, Laura Lapetina optó por limitar su uso a la parte superior de las paredes. Para la zona inferior eligió un papel textil que aportara equilibrio visual, uniendo ambas propuestas mediante un listón de bolas en color terracota que se extiende también al diseño del armario. ''Me encanta cómo le da unidad al conjunto, tanto en forma como en tono''.
La apuesta por el color terracota manifiesta lo que la interiorista describe como ''una pequeña revolución'' en su forma de abordar los espacios infantiles. Este tono cálido y envolvente, presente tanto en el armario empotrado como en la estantería con cajones destinada a los juguetes, rompe con la paleta cromática habitual de estos dormitorios y se equilibra con la selección del resto del mobiliario, que sigue una línea más natural. Las texturas en ratán y las maderas claras de Sklum aportan la calidez y ligereza necesarias para que el terracota no resulte pesado.
El conjunto del dormitorio respira una estética nostálgica y acogedora que huye de los estereotipos. Los elementos decorativos han sido seleccionados cuidadosamente para reforzar esta atmósfera: la cabeza de conejo situada sobre la cama, procedente de La Rastreadora de Ideas, funciona como punto focal que conecta directamente con el papel pintado y agrega ese toque vintage tan característico del conjunto. Los textiles y las lámparas seleccionados de Zara Home completan una propuesta que suma texturas y refuerza la sensación de calidez.
Con este proyecto, Laura Lapetina confirma que hay vida más allá de los tonos empolvados y la clásica combinación de blanco y madera que suelen vestir los dormitorios de los niños. Y eso nos encanta.
Proyecto e información: Cortesía de Laura Lapetina Interiorismo.






















