- Los 40 pisos pequeños de menos de 50 metros más bonitos
- Las 65 casas de campo más bonitas de madera o piedra
- 35 ideas para decorar tu casa de vacaciones: campo y playa
Pura genialidad, así es este proyecto de Bardo Arquitectura. Parece una idea sacada de la IA (Inteligencia Artificial) porque es una propuesta tan audaz que se diluye en lo irreal y por eso me he quedado prendada, tanto que organizaría una mudanza en 24 horas para irme a vivir a esta preciosa casa de menos de 50 metros cuadrados en Madrid.
Desde luego, esta vivienda es una digna candidata a formar parte de las 15 casas reformadas más bonitas con ideas para copiar, porque el diseño estructural de Manuel Ocaña y el estudio Bardo ha creado, en el madrileño barrio de Tetúan, un proyecto bautizado Casa Cometa, una verdadera filigrana arquitectónica escondida un piso pequeño.
La intrahistoria de la vivienda es aún más bonita que este nombre tan evocador, porque el piso tenía una obra mal planificada que dejó la cubierta al borde del colapso, así que "propusimos una segunda planta que resolvía los problemas estructurales y, de paso, añadía un nuevo espacio habitable", apuntan desde el estudio de arquitectura.
Había un reto que sortear: pensar en una cubierta con una estructura ligera, pero muy sólida que soportara el peso de un nuevo espacio destinado al descanso y el relax, pero "sin comprometer la estabilidad de la vivienda", comentan desde el estudio Bardo. El caso es que consiguió crear una sala de estar, biblioteca o espacio de trabajo suspendido en el aire.
Es una casa para mentes abiertas y creativas, porque la enorme e hipnotizante araña tubular trasmite una ingravidez y ligereza difíciles de conseguir en espacios cerrados. Uno se queda maravillado observando cómo se atomizan los apoyos y, a la vez, se siente pequeño en una casa a la que le faltan metros, pero que ha conseguido desdoblarse casi hasta el infinito.
En el primer nivel de la casa, que ocupa 48 metros cuadrados, se encuentra la zona social, con una cocina, en acabado metálico y con formas orgánicas, que acentúa la sensación de divertimento espacial y visual. La zona del comedor es escueta, pero con mobiliario de Espacio Betty, como la mesa CP20, de Hay, las sillas ANT4, de &tradition, y el jarrón firmado por Alvar Aalto.
La distribución abierta de esta casa pequeña une la cocina y el comedor al salón, equipado por un sofá, de Sklum, el taburete Emma, de Momocca, y dos mesitas auxiliares: los modelos Around Coffee y Soft Side, de Muuto. Se completa con un mueble hecho a medida, que sirve de escalera, en un brillante azul klein, y esculturas de Iria Martínez, que consiguen multiplicarse por el efecto óptico del gran espejo esférico.
Tras un separador con cristal pavés, se ubica el baño y el dormitorio marcado por un cabecero esférico pintado en la pared, escoltado por dos focos suspendidos, y los taburetes Bit Stool, de Normann Copenhagen, que se transforman en divertidas mesitas de noche y albergan la lámpara Fellow, de Fredericia.
Desde toda la planta, se ve perfectamente la estructura tubular con barras de acero, 16, 12 y 6 mm, que refuerzan las vigas de madera de la cubierta y soporta los 15 metros cuadrados del altillo, donde se ha ubicado una zona chill out con una butaca, de Zara Home, la mesita auxiliar Shuffle y la lámpara Setago, ambos de &tradition.
Sigo tan entusiasmada con este proyecto que he entendido a la perfección las razonas por las que Emiliano Domingo, fundador de Bardo Arquitectura, consiguió graduarse con honores como arquitecto, en 2017, por la Universidad Politécnica de Madrid, porque su talento no se escapa en la original y adorable Casa Cometa.
Más información: Bardo Arquitectura.























