Objetivo: otorgarle una segunda juventud. Así se concibió la reforma de esta vivienda unifamiliar de la década de los 40, situada a las afueras de Madrid. “Hasta el momento en que la compraron los nuevos propietarios, había permanecido habitada y en buen estado de conservación. Pero todo era muy viejo. La idea de nuestro estudio era rehacerla conservando algunas de las cosas que marcaban su carácter (arcos, techos abovedados...) y trabajar alrededor de ellas, pero con el propósito de que se reflejara el estilo de vida de sus nuevos moradores -una familia numerosa- y, por supuesto, con una estética más contemporánea", explica María Prado, encargada del proyecto de interiorismo.

“El estilo es casi todo muy siglo XX, de procedencia escandinava e italiana, como la mesa danesa y las sillas del comedor, de Gio Ponti”

Sin distorsionar el espíritu de la casa, la metamorfosis requería una acción radical que empezó por la distribución. Se modificó y cambiaron de lugar varias habitaciones, para crear una secuencia de espacios continuos separados mediante puertas correderas que abren y cierran las estancias, las independiza o las comunica, según se precise. Este recurso regala amplitud y desahogo y permite que la luz las atraviese de norte a sur moldeando las superficies y creando imágenes pictóricas muy potentes. La caja, revestida totalmente de blanco en las zonas comunes, resulta aún más deslumbrante con este juego de luces y sombras naturales y también con una iluminación artificial a medida, a base de pequeños focos empotrados (Martorell, de Años Luz) que se pueden extraer y dirigir a zonas concretas, a muebles y cuadros. La caja, en realidad, es un lienzo inmaculado: “Se ha querido así a fin de que la colección de arte de los propietarios gozara de todo el protagonismo”, puntualiza María Prado. Para compensar la excesiva frialdad de este fondo cromático, los interiores son súper amables. Los caldean los toques de madera natural, los textiles coloristas y los brochazos en un azul intenso.

En los dormitorios de la planta superior, los suelos son de tarima de roble y se mantuvieron las imponentes puertas originales y algún mueble con rotunda presencia -la librería del salón- realizados en este material. Los revestimientos luminosos contrarrestan el peso visual de estos elementos, como también lo hace el mobiliario vintage que completa el equipamiento y suma calidez: “El estilo es casi todo muy siglo XX, de procedencia escandinava e italiana, como la mesa danesa y las sillas del comedor, de Gio Ponti”, aclara María Prado.

El factor sorpresa lo pone el intenso color azul. Aquí y allá crea sorprendentes epicentros estéticos jugando con diferentes variantes tonales que rompen una previsible uniformidad y van desde el Klein del sofá de terciopelo, en el estar, al añil del mueble-bar. O que de pronto viran a un verdoso en los muebles de la cocina.

Y por último está el agradable jardín con piscina. Firmado por las paisajistas Clara Muñoz-Rojas y Belén Moreu, pone en valor hasta los espacios más humildes enmarcando el paisaje en un corredor o en el tramo de la escalera, como si se tratara de un cuadro natural... Una poética simbiosis dentro-fuera.

RECIBIDOR Y ZONAS DE PASO

casa en madrid de los años 40 renovada: recibidorpinterest
Nuria Serrano
Se conservaron las puertas originales, que rompen la estética monocroma de los envolventes. Paredes, techos y suelos blanquísimos aportan ligereza, estos últimos se han revestido con microcemento, de RCR Deco.
casa en madrid de los años 40 renovada: pasillo con arcos
Nuria Serrano
casa en madrid de los años 40 renovada: escalera blanca
Nuria Serrano

La arquitectura revaloriza la caja, como muestra esta imagen del distribuidor y el acceso a la planta superior con sus arcos, sus hermosas bóvedas de aristas y el diseño sinuoso del pasamanos de la escalera. Los peldaños de madera y el suelo, de Ars Solum, aportan la nota cálida. Las lámparas suspendidas son de Marre Moerel Design Studio.

SALÓN

casa en madrid de los años 40 renovada: salón con sofá azulpinterest
Nuria Serrano
Sacudidas de azul ponen un sorprendente contraste, como en este rincón del salón: se ha resaltado el interior y la embocadura de la chimenea; el sofá, de Naharro, tapizado en un vibrante terciopelo de Coordonné, y el bar revestido con un textil a juego, de Fieltros Olleros.
casa en madrid de los años 40 renovada salón con sofá blancopinterest
Nuria Serrano
Dos butacas con tela de Pierre Frey añaden movimiento y un look retro que anima el conjunto.

La carta de color de los textiles se inspira en la llamativa tela de las butacas.

casa en madrid de los años 40 renovada: maría prado interioristapinterest
Nuria Serrano
María Prado, responsable del proyecto, posa delante del mueble-bar diseñado por su estudio e incorporado a una librería que tenían los propietarios.

COMEDOR

casa en madrid de los años 40 renovada: comedor de maderapinterest
Nuria Serrano
La cocina se comunica con el comedor y éste con el salón mediante puertas correderas que sirven de soporte a una pintura en gran formato de Carolina Veramendi.
casa en madrid de los años 40 renovada: comedor de maderapinterest
Nuria Serrano

Limpieza conceptual y calidez en el comedor. Madera, fibras… la esencia nórdica está presente.

COCINA

casa en madrid de los años 40 renovada: cocina azul con islapinterest
Nuria Serrano
La cocina es de madera lacada en azul verdoso. Se ha equipado con muebles bajos y módulos de columna en una sola pared, para no hacerla pesada. La isla en el centro permite cocinar viendo el jardín.

DORMITORIO

casa en madrid de los años 40 renovada: dormitorio con vestidorpinterest
Nuria Serrano
El vestidor es un diseño del estudio de María Prado, con armarios en roble claro hechos a medida revistiendo las paredes. A través de un walking closet se llega al dormitorio principal, al fondo, con una mesa de bambú de los años 50, de La Californie, a modo de mesilla colocada a uno de los lados de la cama.
casa en madrid de los años 40 renovada: dormitorio principalpinterest
Nuria Serrano
El cabecero, tapizado con una tela de Pierre Frey, el cojín y los suzanis, traídos de Turquía, dan carácter a la cama. La cómoda de madera es del siglo XVIII, de La Californie.
casa en madrid de los años 40 renovada: baño blanco con mueble de lavabo de madera de roblepinterest
Nuria Serrano
En roble se ha elegido el bajolavabo del baño, rematado con encimera de piedra de Campaspero, y con grifo, de Icónico. Los apliques son de Tom Dixon.

maria-prado.com