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Hay reformas que suponen un desafío para el ingenio, y luego está este ático de 88 metros cuadrados en el centro de Oviedo (muy próximo a la calle Gascona, famosa por sus sidrerías), cuya planta triangular complicaba cualquier intento de distribución lógica. Un rompecabezas que Dunia Morales, del estudio de interiorismo y home staging Casas con Sinergia, supo resolver con una idea brillante: reconfigurar el espacio para hacerlo más fluido, luminoso y habitable.
La principal clave residió en la integración de la cocina en el salón y en ocultar los dormitorios tras puertas paneladas invisibles, un truco que despeja el espacio y refuerza la sensación de orden. De hecho, durante las visitas, los posibles compradores recorrían la casa sin encontrar las habitaciones. ''Pero, ¿dónde están los dormitorios?'', preguntaban todos. Y es que más allá del efecto WOW, en este proyecto de reforma integral, cada decisión responde a un equilibrio entre funcionalidad y estética. Qué nos dices, ¿lo visitamos juntos?
La cocina se fusiona con el salón en una paleta de materiales elegante: puertas con tacto seda en un tono cashmere, perfil negro y electrodomésticos en cristal negro. Para ganar almacenamiento, se diseñaron módulos altos tipo puente, añadiendo un frente de madera natural, una solución práctica y discreta que deja respirar el ambiente.
La distribución se organiza en torno a una isla central, que aprovecha uno de los pilares de la vivienda para marcar la transición entre cocina y salón. Su diseño incluye una barra de desayunos orientada hacia la zona de estar, mientras el otro lado ofrece almacenaje y un espacio de trabajo.
En el salón, el sofá verde con chaise longue rompe con la neutralidad del espacio y se convierte en el punto focal. La madera –presente en los panelados con listones– y el ratán suavizan las líneas contemporáneas y suman calidez, ese detalle que hace que un piso reformado deje de parecer una casa piloto y se parezca más a un hogar.
La geometría complicada de la vivienda pedía soluciones ingeniosas. De este modo, los dormitorios –ambos abuhardillados–, además de ocultarse a la vista, también se han diseñado con vestidores integrados que aprovechan cada metro cuadrado. En uno de ellos, la entrada se ha resuelto con una puerta de suelo a techo con efecto textil.
Los baños siguen la misma línea: cerámica con textura, hornacinas que brindan un plus de almacenaje y estilo, grifería negra con acabado mate –a juego con la perfilería y los detalles– y espejos con formas curvas, todo pensado para mantener la coherencia y crear un ambiente relajado. La iluminación indirecta, en zonas como las hornacinas o los espejos, hace el resto, aportando profundidad y concibiendo un ambiente íntimo.
La cocina integrada, los accesos ocultos y la elección de materiales han transformado un espacio complicado en un hogar funcional, cómodo y lleno de carácter. Y la prueba definitiva de que el diseño bien resuelto marca la diferencia, es que el piso se vendió en menos de un mes.
Proyecto e información: Cortesía de Dunia Morales, de Casas con Sinergia. Instagram: Casas con Sinergia.

































