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Cuando alguien habla de un piso de obra nueva, enseguida nos vienen a la mente ciertos adjetivos: impersonal, frío, soso, aburrido... Y es que este tipo de viviendas, aunque cuenten con materiales de la máxima calidad y ofrezcan unas prestaciones de lujo, siempre presentan el mismo handicap: les faltan la calidez y el carácter de un hogar.
Así se sentía esta familia madrileña cuando contactó con la interiorista Blanca Yagüe. ''Estaba recién entregado por parte de la promotora y los clientes contactaron con nosotros porque la vivienda era fría, con paredes blancas, y estaba totalmente despersonalizada. Tienen dos niños y deseaban adaptarla a sus necesidades, darle mucha calidez y replantear toda la iluminación. Querían convertirla en su hogar'', explica.
Para la decoración, Blanca Yagüe optó por cierto eclecticismo, con piezas modernas y guiños clásicos siguiendo un mismo hilo conductor: el color azul. Este aparece de manera más sutil o más evidente en según qué estancia, como en la librería del salón, los detalles de las pantallas de las lámparas o los cojines. Como material estrella, la interiorista se decantó por la madera, agregando dosis de calidez en muebles y carpinterías. Por otro lado, las molduras decorativas, así como los arrimaderos y los papeles pintados, elevan la elegancia de toda la vivienda, dándole un giro al concepto de ''nueva construcción''.
El corazón de la reforma se centró en reinventar la cocina, ese espacio vital donde la familia pasa gran parte de su tiempo. "Al visitar su antigua casa, detectamos inmediatamente el punto débil de la nueva vivienda: una cocina estrecha, pequeña y oscura que no se ajustaba en absoluto a su estilo de vida", expone la interiorista. ¿La solución? Apropiar parte del tendedero para ampliar la cocina y crear una zona de office que conectara con el salón a través de unas puertas correderas de vidrio. Estas se colocaron estratégicamente en la zona de fachada, junto al ventanal del salón, multiplicando así la luz natural y permitiendo mantener a los pequeños de la casa a la vista durante las rutinas diarias. El contraste de la madera añadió ese toque de calidez que tanto necesitaba el espacio.
El office llama la atención al instante gracias a la elección de un elegante papel pintado tejido con motivos de espiga en tonos azules. Bajo este, una bancada a medida ofrece un generoso espacio de almacenaje, y justo al lado del office, se dispone un completo mueble desayunador.
En el salón, una librería en un atrevido tono azul, con espejos estratégicamente colocados, resuelve de forma elegante el almacenaje de vajilla y servicio de mesa, además de multiplicar la luz del ventanal.
El recibidor y el pasillo, esas zonas que tantas veces quedan en el olvido, cobran vida propia gracias a un papel textil con molduras que aportan profundidad y calidez. La consola de madera, sigue un diseño sencillo que se complementa con la presencia de la lámpara de mesa, con base de cerámica y una coqueta pantalla tejida con una franja azul.
En el dormitorio principal, donde el exceso de luz natural creaba un ambiente frío, un papel pintado con motivos en espiga muy sutiles, junto a los elementos de madera que juegan con el color gris y a los textiles en tonos amarillos, consiguen ese punto justo entre luminosidad y confort.
En los dormitorios de los niños, se mantuvo el mismo arrimadero que en el resto de la casa para aportar coherencia al conjunto. Los papeles pintados y los textiles otorgan el color y la diversión que necesita cualquier habitación infantil, mientras el mobiliario en blanco mantiene la luminosidad sin restar protagonismo a los elementos decorativos.
El proyecto se completa con un despacho, espacio indispensable en esta era del teletrabajo, donde un mueble a medida resuelve las necesidades de almacenaje sin complicaciones visuales innecesarias.
El resultado es un hogar acogedor que desprende naturalidad y buen gusto, donde cada espacio cumple su función sin artificios, y donde la luz, ese bien tan preciado, se multiplica gracias a un diseño inteligente y una cuidada selección de materiales y acabados. Blanca Yagüe ha conseguido lo que toda familia sueña: un hogar real, hecho a su medida.
Proyecto e información: Cortesía de Blanca Yagüe.




























