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Cuando los propietarios de esta casa de pueblo en la Costa Brava decidieron convertirla en una vivienda más abierta, luminosa y actual, confiaron ciegamente en el equipo de Homy. Con una distribución anticuada y acabados que ya no respondían a sus necesidades, el reto consistía en modernizar cada rincón de la casa, sin perder el toque rústico que conecta la vivienda con su entorno mediterráneo.
La reforma se centró en abrir la zona de día, originalmente dividida en varias estancias, para crear un espacio fluido y funcional. La cocina, el salón y el comedor se unieron en una única zona diáfana, eliminando el recibidor cerrado para ganar luz natural. "Con esta nueva distribución, logramos que toda la luz fluya desde la entrada y los propietarios puedan disfrutar de un espacio más amplio y práctico", explican desde Homy.
La idea principal era adaptar la vivienda a las necesidades actuales de la familia, haciéndola más acogedora y aprovechando mejor la conexión con el jardín.
El estilo rústico-mediterráneo que domina el proyecto fue cuidadosamente trabajado a través de la elección de materiales y colores. La chimenea original se restauró por completo para darle un aire más contemporáneo, con líneas rectas e integrando la televisión para conseguir un diseño limpio y uniforme. Además, las maderas oscuras que antes revestían algunas puertas y la chimenea fueron lijadas y tratadas para aclararlas, dando como resultado un acabado más suave y actual.
El pavimento porcelánico de gran formato, elegido por su resistencia y fácil mantenimiento, se extiende por toda la vivienda, aportando continuidad y practicidad, una decisión clave para un hogar con acceso directo al jardín.
Los tonos claros predominan en toda la casa, con paredes pintadas en un blanco roto que reflejan la luz natural, creando un ambiente cálido sin perder luminosidad. Los detalles en madera natural y los textiles suaves complementan esta atmósfera acogedora y serena.
La cercanía al mar y el entorno natural de la Costa Brava inspiraron gran parte del diseño interior. Los tonos azulados de la decoración del dormitorio principal recuerdan al mar Mediterráneo, mientras que el uso de materiales como la madera natural y las fibras vegetales evocan la esencia rústica de la región. "Queríamos que la casa reflejara su ubicación costera, pero de una manera sutil y elegante", explican desde Homy.
Además, la combinación de elementos tradicionales, como las vigas falsas del techo del dormitorio, con detalles modernos, como la iluminación retroiluminada en los baños, aporta un equilibrio visual que respeta la esencia original de la vivienda mientras la adapta al presente.
El ambiente general de la casa es cálido, relajado y pensado para disfrutar tanto del interior como del exterior. La zona del porche, que puede cerrarse completamente en invierno o abrirse durante el verano, se convierte en una extensión natural del salón, permitiendo que los propietarios disfruten de la brisa mediterránea durante todo el año.
En el dormitorio principal, la atmósfera rústica se complementa con textiles suaves en tonos neutros, mientras que las vigas en el techo aportan una sensación de calidez que contrasta con la frescura del plaid azul, un guiño al mar cercano.
Los baños se han pensado para ser espacios acogedores y funcionales. En el baño de invitados, un mueble compuesto por dos baldas de madera con cestas aporta un toque relajado y ligero, mientras que el baño principal, de tonos más oscuros, se define por la elegancia de los materiales, como la baldosa imitación madera en la ducha.
El resultado final es una vivienda en la que cada rincón refleja un equilibrio perfecto entre lo rústico y lo moderno, creando un hogar pensado para disfrutar de la vida en la Costa Brava.
Proyecto e información: Cortesía de Homy.



































