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No resulta sencillo encontrar en una ciudad como Sevilla una casa en pleno centro con patio y piscina. Sin embargo, el interiorista Antonio Calzado acaba de presentarnos su último proyecto de rehabilitación integral y diseño en la alegre urbe española.
Lo que antes era una casa antigua y con poca luz natural, se ha transformado en una vivienda de alquiler turístico a escasos minutos del centro. Un oasis donde confluyen el estilo mediterráneo y la tendencia wabi sabi, siguiendo la filosofía del slow life.
''El reto de este proyecto era sacarle el máximo partido, acabar con la distribución excesivamente tubular y darle muchas horas de luz natural a quienes disfruten de ella'', comenta.
La zona de día es ahora un espacio abierto donde se unen tres ambientes: salón, comedor y cocina. En el techo, las vigas aportan continuidad a la estancia, al mismo tiempo que los amplios ventanales logran que la vivienda quede totalmente fusionada e integrada con el exterior.
La barra de desayunos sigue un diseño bicolor que juega con la colocación de los azulejos con acabado brillo en horizontal y vertical.
Los materiales nobles, junto con la luz natural y las formas orgánicas, convierten la estancia en la protagonista del proyecto. Un espacio donde no solo prima la estética, sino también la funcionalidad y el confort.
En el baño, la ventana conecta con la piscina. Gracias a esta apertura al exterior, la luz natural incide indirectamente en el microcemento color arena, creando un entorno mágico y acogedor. La zona de agua está compuesta por una encimera de solid surface que contrasta con el lavabo artesanal en blanco y negro, una grifería cromada clásica y un tejido floral de fondo rojizo que concentra toda la fuerza visual del espacio.
En la zona de la ducha, las curvas orgánicas de la mampara –diseñada por el propio interiorista para el proyecto– recuerdan a las olas del mar.
El plato de ducha se ha realizado con cantos rodados para que la experiencia sea totalmente relajante.
El tesoro más preciado de la casa, especialmente cuando llega el calor, es el patio privado con piscina. Esta última se ha revestido con microcemento para generar una sensación de continuidad y limpieza que se completa con la zona de solárium, perfecta para tomar el sol y disfrutar de las veladas de verano entre amigos y familiares.
La sencillez, la naturaleza, la luz y la calidez son los secretos de este proyecto que ha llevado una casa abandonada a su mejor versión. ''La clave de un buen proyecto es fusionar los materiales con el diseño en base a un concepto, en este caso, el slow life'', concluye Antonio Calzado.
Proyecto e información: Cortesía de Antonio Calzado Estudio.
























