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Situada en el singular paisaje de dunas de Oostduinkerke, en Bélgica, esta casa de madera de 120 metros cuadrados se ha transformado –gracias al esfuerzo de OYO Architects– en una casa de dos plantas y construcción sostenible con espacios abiertos, dos porches, una piscina que se funde con el paisaje y una conexión permanente con la naturaleza. La casa original, que había sido parcialmente destruida durante la Segunda Guerra Mundial, se alza con una nueva narrativa arquitectónica en la que la mitad enterrada que sobrevivió, junto con los añadidos de madera posteriores, permanecen y se transforman en una vivienda que se integra con el entorno de manera honesta y sutil.
El uso de materiales sostenibles y naturales como la madera, unido a la vegetación interior y al espejo de agua del jardín, mejoran esa sensación de integración con la naturaleza. El resultado es un ambiente cálido y sereno que invita a la relajación y al disfrute del entorno.
La disposición de los espacios en la casa prioriza la calidad de vida de sus habitantes: la pérgola en el porche ofrece un rincón resguardado y acogedor al aire libre, y los dormitorios, al estar ubicados en el nivel inferior, brindan una gran privacidad y frescor durante el verano.
La casa, enterrada en las dunas, proporciona toda la comodidad de dos plantas, al mismo tiempo que se percibe como una construcción compacta.
La sostenibilidad es el centro del diseño de Casa Duna, por lo que OYO Architects se comprometió a abordar este desafío con soluciones innovadoras y respetuosas con el medio ambiente. La instalación de una bomba de calor de agua subterránea, el sistema de caldera con paneles solares y el uso de refrigeración geotérmica, garantizan el confort sin comprometer la eficiencia energética. Incluso la piscina se calienta de manera sostenible con la calefacción integrada en sus paredes y el suelo. Gracias a estas tecnologías, la casa es un verdadero oasis en las dunas, donde el respeto por el medioambiente y el confort van de la mano.
Con el deseo de lograr una estética en armonía con el paisaje, la nueva estructura de madera integra los restos de la construcción preexistente y se convierte en la base para la regeneración de los elementos originales.
En el interior, destaca la madera en tonos cálidos, mientras que los antiguos paneles de la fachada fueron sustituidos por elegantes tablones de madera teñidos que se mimetizan con los colores del entorno natural.
Con el proyecto de reforma e interiorismo, los arquitectos han convertido una vivienda con historia en un refugio sostenible, funcional y acogedor.
Proyecto e información: Cortesía de OYO Architects.


























