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Esta casa colonial de Long Island, construida en 1930, necesitaba una reforma integral en toda regla para adaptarse a las necesidades de sus actuales propietarios. La idea era transformar el inmueble en un hogar de diseño contemporáneo y elegante, combinando funcionalidad y estilo a partes iguales. ¡Y vaya si se consiguió! El resultado –a cargo del estudio Tova Kook of TK Design– te sorprenderá. ¿Nos acompañas?
El vestíbulo es una de las zonas más impresionantes de la vivienda actual, con una escalera curva que saca todo el partido al espacio disponible y un suelo de baldosas de mármol que eleva al máximo la sofisticación. Detalles como la consola de diseño curvy, a juego con la escalera, y las lámparas de techo de metal dorado, completan el conjunto.
Para la cocina, protagonizada por una amplia isla central, los propietarios soñaban con mármol Calacatta Gold, pero sabiendo lo costoso y delicado que es, optaron por un revestimiento porcelánico de Neolith que imita a la perfección el mármol. ¿El resultado? Una cocina luminosa y chic, con armarios en color blanco y electrodomésticos de acero inoxidable que generan un contraste de lo más acertado entre lo clásico y lo moderno.
Cada rincón de la casa se ha pensado al detalle, desde la zona de trabajo integrada en el mobiliario de la cocina, hasta la impresionante bodega de vinos empotrada en la pared del comedor formal.
En el salón principal, las curvas son, de nuevo, las protagonistas. Tanto el sofá como los sillones y las mesas de centro, siguen esta tendencia que suaviza los ambientes y agrega una elegancia indiscutible.
Aparte de este salón, hay una sala de estar más relajada e informal, con un sofá modular tapizado en borreguito, una chimenea de bioetanol empotrada en una pared con revestimiento de palillería, y una mesa de comedor redonda, más enfocada a las comidas del día a día.
En el dormitorio principal, la elegancia se aprecia en cada detalle de la decoración: la cama tapizada en terciopelo, las molduras de la pared...
Con una cabina de ducha con mampara de vidrio y perfilería negro, tipo puertas francesas, el baño principal combina simplicidad y elegancia.
En el aseo, el color negro del papel pintado añade profundidad y carácter.
El resultado es un hogar luminoso, sofisticado y acogedor, perfecto para disfrutar de una vida familiar con todas las comodidades cubiertas.
Proyecto e información: Cortesía de Tova Kook of TK Design.



























