- 25 reformas espectaculares: antes y después.
- Las casas con jardín más bonitas que puedes ver hoy.
- Las 60 casas de campo más bonitas que vas a ver hoy.
Situada en el corazón de Calella de Palafrugell –una pintoresca población de la Costa Brava–, esta vivienda se ha transformado en un refugio moderno y acogedor con vibras mediterráneas para una familia con dos hijos adolescentes, y todo gracias al proyecto de reforma integral llevado a cabo por BATTE INTERIORISTAS. La casa, compuesta por tres plantas –las dos primeras de 45 metros cuadrados cada una y una planta superior de 18 metros cuadrados que sirve tanto de altillo como de habitación de invitados–, ha sufrido una transformación radical. La renovación se ha centrado especialmente en las zonas comunes de la planta baja, donde se han tenido que realizar demoliciones estratégicas para abrir el espacio y aumentar la entrada de luz natural, generando así una sensación de amplitud desde el mismo recibidor.
Uno de los mayores desafíos del proyecto era mantener una comunicación fluida entre las principales áreas sociales: el comedor, el salón y la cocina. Esto se ha logrado mediante una distribución abierta y también a través del uso de materiales que reflejan la luz y conciben un ambiente cálido y acogedor. El gres porcelánico y la madera, seleccionados por su durabilidad y resistencia al desgaste causado por la sal y el agua, son protagonistas en todos los espacios, asegurando que la vivienda se mantenga en óptimas condiciones a lo largo del tiempo.
Además, se ha hecho un uso destacado del sisal, un material local (muy de moda, por cierto) que añade un toque rústico y confortable a la decoración. Este se ha complementado con paneles de lamas de madera en el altillo y el baño de cortesía, cuyo diseño se inspira en las modestas casas de madera que antiguamente utilizaban los pescadores locales.
Esta elección de materiales no solo fortalece la conexión con el entorno cultural de la zona, sino que también proporciona una estética que evoca la tradición y la modernidad.
El diseño se ha planteado para maximizar los espacios de almacenamiento sin comprometer la estética ni la funcionalidad. Los rincones de la casa se han aprovechado al máximo, con soluciones inteligentes que permiten mantener el orden y la armonía visual.
Además, se ha prestado especial atención a la integración de la luz natural y las vistas al exterior, características esenciales para capturar la esencia del mediterráneo y ofrecer un ambiente fresco todo el año.
La buhardilla se ha convertido en un rincón ideal para teletrabajar y estudiar en calma, pero también para alojar a los invitados.
El resultado es una vivienda que no solo responde a las necesidades prácticas de una familia moderna, sino que también permite a sus propietarios disfrutar de un espacio lleno de luz y calidez.
Proyecto e información: Cortesía de BATTE INTERIORISTAS.
































