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Carmen Lomana ha sufrido un intento de robo en su casa cuando se encontraba dentro, aunque en principio los asaltadores encapuchados no le sustrajeron ningún objeto. El piso señorial donde vive la socialité está repleto de muebles de anticuario, obras de arte y piezas de vajilla y cubertería de gran valor.
La casa de Carmen Lomana se encuentra en un edificio histórico, en el exclusivo barrio de Salamanca de Madrid, y la finca tiene una imponente escalera de acceso. La colaboradora de televisión y radio adquirió esta propiedad hace más de 40 años, mientras vivía en San Sebastián, y se mudó a este piso cuando falleció su marido, Guillermo Capdevila.
Aunque Carmen Lomana pasa sus vacaciones entre Marbella y su casa en Ibiza, el piso señorial de Madrid habla mucho de su pasión por la decoración maximalista, con muebles en estilo barroco, piezas de anticuario y acabados dorados, y el diseño de interiores.
El salón de la casa de Carmen Lomana es inmenso; de hecho, es un espacio con dos zonas de descanso dispuestas alrededor de dos fantásticas chimeneas de mármol.
Los muebles que decoran el gran salón son butacas estilo Luis XVI con elegante tapicería brocada, grandes cortinas con visillos para tamizar la luz que entra por los balcones y espejos con marcos marcos dorados. Sobre el suelo de parquet no faltan las alfombras con patrones clásicos y tamaño XXL.
Junto al salón, Carmen Lomana disfrurta una estancia con sofás donde tiene su despacho.
La figura de Carmen Lomana es envidiable y aunque confiesa que es cuestión de genética y una buena alimentación, lo cierto es que podemos ver que tiene en casa una bicicleta estática, aunque dadas las dimensiones del piso podría tener un gimnasio en casa.
El pisazo de Carmen Lomana tiene mucha personalidad, sólo hay que ver los techos altos. las lámparas de araña y las paredes pintadas de rojo repletas de obras de arte.
El distribuidor de la casa da acceso a distintas estancias con puertas de doble hoja y tiene un gran espejo XXL enmarcado en dorado bordado.
Uno de los balcones de la casa de Carmen Lomana es un pequeño invernadero para su colección de orquídeas, una planta que adora la colaboradora de televisión.
Este balconcito es una zona muy luminosa, gracias a las paredes pintadas de amarillo, que están decoradas con plantas suspendidas de la pared. Tiene un rincón de lectura con un par de sillones de mimbre y una mesita con tapa redonda.
Los arreglos florales son adictivos para Carmen Lomana. Le regalan muchos ramos de flores, pero cada jueves recibe una composición muy original de su florista Carolina Raguso y le encanta mostrar en sus redes sociales estos bonitos ramos de flores con hortensias, mimosas...
Pero, si algo le emociona e inspira a Carmen Lomana es una mesa bien vestida. Le encanta recibir a sus amigos con sus mejores vajillas, cuberterías o cristalerías; pero también disfruta de esta exclusiva colección en sus desayunos, almuerzos y cenas.
Las piezas de porcelana son de coleccionista, sólo hay que ver esta vajilla de Limoges Havilland con una cubertería antigua en dorado o platos de La Casa de la Porcelana Delis.
El comedor tiene un aire palaciego por las paredes pintadas con un exuberante paisaje costero con plantas tropicales.
Aunque no sabemos cómo es el dormitorio, Carmen Lomana tiene en la zona privada un saloncito con un sofá blanco donde tiene a la vista sus collares, que ha colgado de la pared para tenerlos más a mano y siempre a la vista. El enorme espejo es perfecto para que la socialité chequee sus outfits antes de salir de casa.
Otro rincón curioso es el tocador de la casa de Carmen Lomana. Un lugar luminoso y repleto de brochas y maquillaje.










