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La de Ana y Javier es una de esas casas con estilo propio y una elegancia moderna que invita a sacar la cámara de fotos en cada rincón. Su diseño minimalista, pero cálido al mismo tiempo, se asienta sobre dos colores: blanco y terracota. Un dúo cromático que se complementa con detalles en negro, dorados, beiges y madera. La reforma, realizada por el estudio de interiorismo Judit Plana Studio, ha convertido esta vivienda unifamiliar en un hogar moderno y actual con ciertos guiños a lo clásico. Estos últimos están presentes en las molduras decorativas, en la barandilla de la escalera principal, y en los accesos arqueados que conectan las distintas estancias. La perfecta simbiosis de estilos.
En efecto, en cada detalle de la casa se percibe el esmero y la atención que se ha dedicado a su diseño y renovación. Desde el mobiliario a medida hasta los colores y materiales seleccionados, todo contribuye a crear un ambiente acogedor y agradable para la pareja.
La cocina es una de las zonas más sorprendentes, ya que está dividida en dos bloques de color: blanco y terracota. Cuenta con una isla central con cómodos taburetes pensados para los desayunos y las comidas informales. Además, su diseño abierto permite acceder al patio o al salón-comedor, y multiplica la luz natural. Otra clave del diseño que te dejará sin palabras es que el armario de color terracota que se extiende hacia el área del recibidor a modo de caja, acoge el baño en su interior.
En el baño, la tónica es similar, jugando con el color de los azulejos en la zona del lavabo y dentro de la ducha para distinguir los ambientes.
Junto a la cocina se instaló un original armario con puertas correderas listonadas en color blanco que esconde la lavadora y la secadora.
El comedor, de diseño contemporáneo, se amuebló con una mesa de roble con acabado lacado y forma oval, acompañada de sillas tapizadas en beige y una original lámpara de metal dorado.
La cercana zona de relax, con un sofá con chaiselongue y una ventana que deja pasar la luz natural, es el lugar ideal para descansar, leer un libro o disfrutar de un momento de tranquilidad. Destaca el mueble de TV que mezcla dos estilos decorativos –clásico y moderno– y dos colores –blanco y negro–, generando un contraste espectacular.
El dormitorio de la pareja, con vestidor en suite, continúa la estética minimalista con la elección de un cabecero en color terracota y unos apliques redondos, dejando el resto de elementos en color blanco.
En definitiva, esta vivienda se erige como un refugio perfecto para la pareja, que valora la comodidad, la estética contemporánea y la funcionalidad en cada detalle. Un hogar con entornos acogedores y sofisticados para disfrutar de la vida cotidiana y momentos especiales.
Proyecto e información: Cortesía de Judit Plana Design Studio.
































