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No hay una casa para toda la vida, porque todos evolucionamos según nuestro entorno y necesidades. El propietario de este piso pequeño situado en la Gran Vía de Madrid quería hacer un cambio radical de su hogar desde hace quince años para hacer un espacio más habitable y encargó el proyecto Menta al equipo Gon Architects, artífices de la fabulosa reforma de un este piso de diseño de un fotógrafo de moda.
El piso de 46 m2 se dividía en cinco habitaciones concatenadas, una distribución poco práctica que desaprovechaba los metros de la vivienda y no correspondía a las actuales necesidades de Álex, un presentador de televisión, que dejó la transformación de este apartamento de Madrid en manos del arquitecto Gonzalo Pardo y un nutrido equipo de diseño.
Este apartamento pequeño puede ser una "burbuja mágica y silenciosa ajena al ruido de la ciudad y de los vecinos" o convertirse en el altavoz de la bulliciosa Gran Vía madrileña con solo abrir las ventanas.
Al propietario le gusta cocinar mientras toma una copa de vino, es un gran lector y le interesa el diseño. Por eso, en Gon Architects propusieron una reforma radical para que el apartamento se despliegue en dos cuerpos con salón, cocina-comedor, entrada y dormitorio con baño. El logro es que "Álex vive en la casa que ahora necesita: más flexible y adaptada a como él ha cambiado" desde que compró el inmueble.
El pequeño apartamento en la Gran Vía de Madrid tiene un versátil sistema de almacenaje modular, desde el suelo hasta el techo, hecho a mediad y vinculado. La idea es liberar el espacio central para facilitar el tránsito y, a la vez, crear rincones adecuados a cada actividad. La gracia es que se ha conseguido crear distintos grados de privacidad entre los módulos.
En este sentido, el piso pequeño tiene un rincón de lectura con una gran librería y frentes panelados con espejos que "alteran y subvierten la percepción visual del espacio" para generar visiones inesperadas.
La cocina tiene un diseño con módulos alrededor de una hornacina de tablero marino. Los acabados son en abedul o un color menta, que da nombre la proyecto de interiorismo y pretende ser un guiño al tono que utiliza la firma de moda Prada desde los años 90.
Es un espacio diseñado para cocinar, pero también para comer o trabajar, una zona que "concentra en un mismo elemento distintas utilidades".
Las dos áreas se pueden dividir con una doble puerta corredera de policarbonato traslúcido para acotar el salón, que facilita la independencia y privacidad, pero también ofrece flexibilidad visual para dar continuidad a la parte social de la casa.
El módulo que ocupa el dormitorio y el cuarto de baño se encuentran junto a la cocina, pero es un espacio íntimo, aunque muy luminoso, que duplica los metros por obra y gracia de un armario con puertas de espejo.
Más información: Gon Architects.





















