- Un loft industrial con patio y paredes de ladrillo visto.
- Un piso tipo loft decorado con estilo industrial y ecléctico.
- Un loft moderno de diseño industrial en el barrio de Malasaña.
Ubicado en un edificio patrimonial construido en 1910 en el barrio histórico de Gastown, Vancouver, este apartamento tipo loft se utilizaba en sus orígenes como almacén de una fábrica de vidrios. Hoy, es el hogar de un profesional del sector tecnológico, quien confió en el interiorista Peter Wilds para llevar a cabo su interiorismo. La vivienda se encuentra en la tercera planta del edificio, protagonizado por el ladrillo visto y el cemento. Y aunque el inmueble se transformó en un espacio residencial en la década de 1990, el propietario del apartamento deseaba mantener su espíritu industrial original, concibiendo al mismo tiempo un hogar cálido y acogedor en el que poder vivir.
La reforma dio como resultado un espacio abierto que integra salón, comedor y cocina. A través de un largo pasillo que nace en las zonas comunes, se llega al área más privada del apartamento, donde se sitúa la habitación de invitados con su propio baño, y el dormitorio principal con baño en suite.
Los materiales que dominan la decoración de la toda la vivienda son el ladrillo visto y la madera
Para los armarios de la cocina, Peter Wilds se decantó por el gris oscuro y el negro, dos tonos que combinó con el roble blanco teñido de la encimera de la isla (realizada por Christian Anton de Lafor Wood Products). Todo ello dio como resultado un espacio masculino y contemporáneo, con toques industriales como la lámpara suspendida de Roll & Hill Endless, o la campana de metal. Frente a la cocina, el mueble desayunador queda enmarcado por un papel pintado con motivos botánicos, un elemento sorpresivo que acapara toda la atención.
La cocina, como gran parte de la casa, tiene paredes de ladrillo originales y pisos de concreto. Para la parte superior de la isla personalizada, Wilds observó una variedad de especies de madera y colores de tinte antes de decidirse por el roble blanco teñido.
Al pasar a la zona de noche, el interiorista optó por una paleta más tenue: grises y azules en el dormitorio principal, blanco y negro en el baño.
En el baño de la suite, el interiorista modificó la distribución para poder ganar más separación entre este y el dormitorio. ''Como no quería cerrar la habitación ni bloquear la poca luz natural que entraba, decidí colocar unas paredes de vidrio''.
Proyecto e información: Cortesía de Peter Wilds Design.


















