- ¿Conoces el fenómeno de los apartamentos coliving?
- Casa mini para millennials con espacio para teletrabajo
- Un dúplex ideal para millennials en el SoHo neoyorquino
Pocas cosas hacen más ilusión –en términos de inmobiliaria–, que comprar tu primera vivienda, especialmente cuando perteneces a la generación millennial. Dicha ilusión es la misma que los propietarios de este piso en Valencia, una joven pareja formada por una psicóloga y un Financer Controller, experimentaron recientemente. La interiorista Anabel Soria, fue la encargada de hacer que su primera vivienda se convirtiera en todo aquello que siempre habían soñado: un hogar con espacios abiertos, luz natural y un diseño moderno y actual, con materiales y elementos naturales que aportasen la calidez necesaria.
Sin embargo, como siempre ocurre en esta vida, por el camino surgieron ciertos obstáculos que dificultaron la reforma integral. ''Al tratarse de una vivienda pasante y longitudinal, nos encontramos mucho pasillo, ya que todas las ventanas estaban a un mismo lado. Las ventanas marcaban una pauta en la nueva distribución, es decir, tenía que seguir siendo una vivienda longitudinal, pero, ¿cómo podríamos acortar el pasillo?'', explica la interiorista.
El paso a paso de una peculiar reforma
El primer paso consistió en abrir la cocina al salón para crear un único espacio totalmente exterior y con mucha luz. A continuación, se eliminó la antigua entrada a la cocina desde el corredor. De este modo, el acceso a ambas zonas ahora queda mucho más próximo a la puerta de entrada, logrando además acortar el pasillo por uno de los lados (uno de los principales objetivos del proyecto).
En cuanto a los materiales, la pareja buscaba un estilo rústico industrial donde predominara la combinación entre el negro y la madera. Con esto en mente, Anabel Soria decidió destacar el solado porcelánico en color Teka imitación madera de Grespania, los mecanismos de Niessen en color negro mate en todas las estancias, y como reina de la casa, diseñó una cocina a medida y lacada en negro mate, con las molduras y los tiradores de aires más rústicos.
En el salón, el mobiliario combina materiales como la madera y el metal, pero siempre en su justa medida para lograr un equilibrio visual.
Para el baño de cortesía (totalmente nuevo, ya que en la vivienda original solo había un baño), el negro continuó siendo el protagonista en los complementos principales, como la grifería, la mampara o el detalle de los tiradores.
''Potenciamos el estilo industrial combinando estos elementos con un papel pintado de la firma Cáselo en color gris desgastado. Además, destacamos el solado cerámico de la firma NAIS, que se podría considerar como un hidráulico renovado con un dibujo de toques negros sobre blanco, haciendo juego con el resto de complementos'', comenta la interiorista.
En el estado previo de la vivienda solo había un baño, y este se encontraba en el pasillo. Para continuar con la idea de acortar la circulación, dicho baño se integró dentro del dormitorio principal, creando así un único espacio.
''Aun introduciendo el baño en el dormitorio necesitábamos una circulación, por lo que dividimos el baño en suite en dos estancias: la primera con los lavabos y una zona de almacenaje que encontramos en el mismo pasillo de entrada al dormitorio. La otra zona más privada con la ducha y el inodoro, así también pueden usarse ambos espacios de manera independiente'', dice Anabel Soria.
En cuanto a los materiales, la pareja quería desvincularse un poco del estilo industrial y buscar un estilo más rústico, con cierta inspiración selvática. Para ello, la interiorista seleccionó un papel pintado lavable con motivos de palmeras y lo combinó con los lavabos sobreencimera de piedra natural, modelo Rio de Bathco. Al ser piedra natural, cada uno de ellos tiene una forma particular. Además, la encimera también es de madera natural tratada con canto irregular.
Para no recargar el ambiente, se eligieron unos espejos sencillos y una grifería negra a tono con los lavabos y los mecanismos de toda la vivienda.
En la zona de ducha se buscó una sensación más relajante, unificando el tono con solado e instalando paredes cerámicas pétreas en color natural.
En el dormitorio principal, el estilo industrial vuelve a ser protagonista. Esta vez, en la pared del cabecero se colocó un papel pintado con efecto oxidado que hace juego con los taburetes franceses usados como mesita de noche en acero corten.
¿Qué te parece el resultado?
Proyecto e información: Cortesía de Anabel Soria.





























