- Un piso luminoso de estilo vintage.
- Un estudio de estilo nórdico y vintage.
- Un apartamento en Madrid con decoración industrial.
En este proyecto de decoración, llevado a cabo por la interiorista Anabel Soria, los clientes tenían muy claro el efecto que querían conseguir en su hogar, concibiendo ambientes en perfecto equilibrio entre el estilo industrial y el vintage. Al tratarse de una pareja de fotógrafos que teletrabaja desde casa, también era imprescindible diseñar un espacio de oficina, que finalmente se estableció en el salón. Uno de sus deseos era que los elementos negros destacasen junto a la madera, exhibiéndose en cada una de las estancias (tiradores en la cocina, grifería en el baño, cristalera de cuarterones negros en el salón…) salvo en la habitación infantil, decorada al completo con muebles de madera y fibras naturales.
El salón es la zona más importante de la vivienda, donde se encuentra la home office de Alberto y María. Para separar visualmente el espacio, pero ganar sensación de amplitud y no delimitar el salón con tabiques, se optó por instalar una cristalera con cuarterones de estilo industrial que multiplica la luz.
En el comedor, la protagonista es la mesa redonda de Sklum, que añade dinamismo y movimiento a la circulación del salón. La calidez de la estancia se logró mediante los textiles (cortinas y alfombras). ''Colocamos dobles cortinas, un visillo que permite el paso de luz y cortinas opacas para aportar color y generar volúmenes'', afirma Anabel Soria.
La cocina se presenta como una estancia evocadora, de corte rústico con toques industriales. El frente se revistió con azulejos cuadrados, modelo Mallorca, de Nais. El mobiliario de IKEA, clásico y atemporal, dispone de puertas con molduras que ganan el toque de color a través de los tiradores.
También se aprovechó el pilar que aparece en la pared y que antiguamente separaba la cocina de una galería, para seguir dividiendo la zona de cocina-lavandería, pero esta vez con efecto continuo utilizando el mismo mobiliario.
Para el suelo, se usó la misma tarima que en todo el piso, modelo Boho, de Faus, ya que es apto para zonas húmedas y permite crear un efecto de continuidad entre la cocina y el resto de la vivienda. Algo que también se consiguió con la puerta corredera de vidrio y perfilería negra de la cocina.
En ambos dormitorios encontramos una base neutra, camas y mobiliario en madera y colores cálidos en los textiles. Tanto en la habitación principal como en la infantil, se mantuvieron los rosetones originales del techo para instalar unas lámparas colgantes de fibras que aportan grandes dosis de frescor.
Como el baño era pequeño, se planteó con colores neutros y claros, una base cromática idónea para incorporar los detalles negros que pedían los clientes, y que al mismo tiempo genera una sensación mayor de amplitud.
''Aprovechamos una columna que había en el centro de la pared para colocar un inodoro empotrado, y en la ducha diseñamos una hornacina para los jabones, también con la grifería empotrada en tonos negros a juego con la mampara'', explica la interiorista.
Para el alicatado del baño y el suelo, se escogieron piezas de gran formato con efecto pétreo y color neutro de Pamesa, modelo Cromat Marfil, que permiten destacar la grifería negra y la madera del mueble de baño de Maisons du Monde. Además, al eliminar las juntas, el efecto de amplitud se multiplica.
En la zona de la ducha, el objetivo era crear un espacio diferenciado, así que se seleccionaron unos azulejos tipo metro, modelo Mallorca, de Nais.
¿Nuestro veredicto? Un hogar acogedor y personal, ¡listo para disfrutar!
Proyecto e información: Cortesía de Anabel Soria.
Fotografías: AMlovestories.




























