- Este ático con súper terraza es hoy un estupendo piso de estudiantes en Madrid.
- Un piso de estudiantes muy colorido que derrocha alegría.
Al estar ubicado junto a la universidad, este piso era perfecto para estudiantes, sin embargo, necesitaba urgentemente una reforma y un cambio radical en la decoración. Los clientes, al principio se mostraban dudosos con las posibilidades de la vivienda, pero confiaron en el estudio de interiorismo y... ¡menos mal!
''Pequeño, pero funcional y muy bien situado, es el "novio" perfecto para el alquiler de éxito. Y con ese objetivo nos pusimos a transformarlo, creando una amplia zona común, práctica para el día a día y preparada para las ocasiones esporádicas'', afirma Natalia Marchal, la interiorista responsable del proyecto.
Al abrir la puerta de entrada, se puede ver todo el piso.
Gracias a la altura del edificio, la luz natural es más que envidiable en las áreas comunes. Un factor que, sin duda, jugó a favor del interiorismo.
Al tratarse de un piso que iba a ser destinado al alquiler para estudiantes, las zonas comunes cobraron especial importancia. Así, se eligió una mesa extensible de comedor en madera que conecta salón y cocina y que separa el espacio sin molestar. Si te fijas, todo el mobiliario exhibe colores claros y neutros, y es que otra de las premisas del proyecto era evitar recargar los espacios.
El baño común cuenta con buena luz y espacio suficiente para que todos se sientan cómodos en él.
Los tres dormitorios disponen de puertas correderas que facilitan la movilidad. Todos ellos incluyen un armario de amplia capacidad individual y un escritorio.
Para darles un toque de estilo personal, pero manteniendo una misma línea estética, se jugó con los colores y estampados de los textiles.
Para el dormitorio más amplio, se seleccionó una cama nido que también se puede utilizar como cama doble.
El resultado es un piso de diseño moderno, muy actual y práctico al mismo tiempo, ideal para estudiantes o familias con ganas de disfrutar del tiempo juntos.
Proyecto e información: Cortesía de Natalia Marchal.































