Nos encontramos ante un proyecto de reforma muy especial, donde la estructura del piso fue clave a la hora de tomar decisiones decorativas. El salón, por ejemplo, es mucho más largo que ancho; y los dormitorios son abuhardillados. De este modo, la interiorista Anabel Soria tuvo que echar mano del ingenio y de su savoir faire para transformar la vivienda en un hogar moderno y actual, con espacios bien aprovechados. La decoración, contemporánea y atemporal al mismo tiempo, destaca gracias a la acertada selección de colores y texturas, donde tampoco faltan las piezas icónicas y las obras de arte. ¡Veámoslo estancia por estancia!
Para resolver las dimensiones desproporcionadas del salón, se colocó un gran espejo de Maisons du Monde en la trasera del sofá, aportando más luminosidad y favoreciendo la sensación de amplitud en esa dirección.
Otros elementos decorativos, como la lámpara del salón, responden a la forma original de la estancia generando armonía. Mientras tanto, las mesas de centro tipo nido potencian el dinamismo y la fluidez del espacio.
''Para aportar calidez a un espacio de descanso como es el salón, añadimos textiles como la alfombra de Benuta, los cojines Zigzag de Pepe Peñalver y hasta un papel pintado de Coordonné en la pared principal'', afirma la interiorista.
Cambio de distribución
En la zona del comedor se decidió cerrar el pilar que divide ambos ambientes con una vitrina-desayunador fabricada a medida por Santos, con iluminación indirecta y acabados nobles como la madera o el mármol gris. Para la mesa de comedor, se eligió un diseño ovalado que facilita el paso y se complementó con unas sillas de pelo blanco que añaden luminosidad frente al color negro de la vitrina. Los jarrones de Kave Home se eligieron a juego.
Formas orgánicas
El aparador del recibidor quedaba limitado por la distancia entre las puertas, así que se reemplazó por un armario modular de IKEA, modelo EKET. Sobre este, se colocó un espejo con una forma orgánica muy original y se acompañó de otros elementos con formas redondas para hacerle un guiño al espejo del salón.
La cocina se diseñó totalmente nueva con Santos, manteniendo las proporciones originales. Se eligieron acabados nobles que aportasen calidad y tonos claros que la dotaran de mayor luminosidad, ya que es un espacio pequeño.
En cuanto al suelo, se instaló un pavimento de Tarkett con fondo blanco y motivos de terrazo en colores pastel.
Otra zona importante del proyecto de interiorismo es el estudio, una estancia que pedía a gritos una gama cromática cálida. Para darle protagonismo al frente del escritorio, se fabricó un tablero a medida de pared a pared y el frente se decoró con un papel pintado con motivos geométricos de Coordonné. Este papel se remató con un frente de corcho y estanterías de Maisons du Monde.
En los dormitorios, los techos abuhardillados supusieron un auténtico reto. La solución consistió en diseñar unos cabeceros con paneles de Orac Decor que enfatizaran la verticalidad y la sensación de altura en esta zona más bajita.
Para propiciar un ambiente de descanso, se añadieron muchos textiles como los cojines de Pepe Peñalver y las alfombras de Benuta. ¿El resultado? ¡Sobresaliente!
Proyecto e información: Cortesía de Anabel Soria. Estilismo: Pilar Perea.
























