Con la reforma de este pequeño piso, los interioristas del estudio de Acana Interiorismo lograron que Miriam y Sergio —sus propietarios—, sacaran más provecho a su hogar. De este modo, se encargaron de aportar luminosidad y amplitud a su salón, hicieron del recibidor un espacio rebosante de calidez y dieron a su dormitorio un toque personal con un útil vestidor.
El salón era grande y algo alargado, ya que nada más entrar se veía una columna que afeaba un poco el espacio. Además, los muebles eran oscuros y había una mesa de grandes dimensiones que no encajaba. Todo esto hacía que la estancia pareciese más pequeña y poco luminosa, pero contaba con una bonita terraza.
¿La clave? Potenciar la zona del comedor para ganar más profundidad al entrar, extendiéndose hasta la terraza.
También era imprescindible crear una separación entre la zona de comedor y la zona de estar, algo que se consiguió aumentando la columna con pladur y continuando por el techo con unas molduras de Orac Decor. El resultado: el área del comedor queda enmarcada y la parte del salón se ve más cuadrada que alargada.
Los muebles se eligieron en tonos claros para llevar la vista a los puntos que se deseaban potenciar. Así, el blanco y la madera de roble se encargan de dar calidez, y el toque de color verde genera ambientes desenfadados y modernos.
Los detalles en negro y cobre como las lámparas de aires mid-century, la escalera y los cuadros decorativos ofrecen el punto de luz y sofisticación necesarias.
También se empleó un papel pintado de formas geométricas de Coordonné con un toque de cobre, acorde con el ambiente. Por otro lado, los estores noche y día permiten regular la intensidad de luz según las necesidades del momento.
Se optó por estores de color blanco para que actuaran como foco de luz al entrar en el salón.
Como el dormitorio es muy amplio, se quiso hacer algo muy especial, así que se dividió en dos espacios: uno con la cama y otro con la zona de vestidor. En esta última se colocaron la cómoda, el armario y un descalzador para poder sentarse.
La separación se ganó mediante una celosía diseñada a medida que a su vez deja pasar la luz. Para decorar el fondo de la pared y el techo, y dar mayor profundidad, se eligió otro papel pintado de Coordonné con diseño geométrico.
La zona del cabecero se hizo de obra, con un hueco para dejar libros, el móvil y las cosas que la pareja quiera tener a mano en su día a día. Además, se incorporó iluminación led para que puedan disfrutar de una luz de ambiente muy agradable.
El recibidor supuso un verdadero reto, ya que es una entrada pequeña, con un radiador y cajas de luz, pero sin enchufes. Para ocultarlas, se optó por algo tan simple y resultón como un cuadro decorativo. Después, se instaló una estantería suspendida en color verde para generar continuidad con el salón, y se añadió una lámpara recargable tipo cesta que aporta una luz de ambiente ideal.
Como ves, sacar partido a un piso pequeño no es tan difícil, solo hay que hacer uso del ingenio y acertar con la distribución.
Proyecto e información: Cortesía de Acana Interiorismo.






























