¿Qué tendrán los edificios con historia que tanto nos atraen? Puede que la respuesta se encuentre en el misterio de los infinitos sucesos que allí acontecieron: amores, desamores, alegrías, tristezas... Vidas pasadas que de algún modo dejaron su huella impregnada en las cuatro paredes.
Este antiguo taller situado en una finca del año 1870 en plano barrio madrileño de La Latina, es un claro ejemplo de esa mágica nostalgia. Tras un proyecto de diseño integral a manos del equipo de id.real, el loft, ahora convertido en vivienda, ha sabido aprovechar la luz natural que emana a través del gran ventanal para concebir un nuevo espacio maximizado.
El área abierta que sirve como distribuidor de usos, aporta sensación de amplitud, mientras las fronteras entre zonas se difuminan para organizar el espacio sin perder una pizca de intimidad, aprovechando cada esquina y recoveco.
En cuanto al mobiliario, fue necesario exprimir la multifuncionalidad de cada uno de los elementos, diseñando piezas únicas que hacen más fácil el día a día.
El diseño, aún siendo moderno y apostando claramente por el confort, ha respetado los elementos arquitectónicos clave. Así, la altura de 5 metros cuadrados y la fachada acristalada, reliquias de su antigua vida, consiguen otorgarle un estilo industrial único al apartamento.
ASÍ ERA ANTES DE LA REFORMA
Y ahora, ¡entra aquí para ver el loft en 360º!
Proyecto e información: Cortesía de id.real.






























