En pisos pequeños, la decoración de estilo nórdico siempre supone un acierto, sobre todo cuando apuestas por el color blanco como telón de fondo. En esta vivienda, los propietarios cuentan además con una ventaja extra: una coqueta terraza con vistas a un jardín comunitario de lo más relajante y bucólico.
Las zonas comunes se distribuyen en un plan abierto donde salón, comedor y cocina ocupan la misma estancia. Los papeles pintados con patrones florales y botánicos están presentes en todas las habitaciones, acompañados de plantas de interior y fibras naturales que refrescan un montón el interiorismo. Por otro lado, la elección de muebles de estilo vintage y una gama cromática donde las tonalidades se vuelven dulces y luminosas, no hacen más que embellecer la vivienda, concibiendo ambientes de mucha armonía y energías positivas.
EL ACCESO A LA TERRAZA SE REALIZA A TRAVÉS DE LA COCINA
LAS SILLAS DEL COMEDOR ALTERNAN LOS COLORES VERDE Y BLANCO
LA COCINA EXHIBE UN DISEÑO MODERNO DE LÍNEAS SIMPLES
LA TERRAZA TIENE UN RINCÓN DE DESAYUNO Y UN CÓMODO BANCO
ALMACENAJE EN EL RECIBIDOR
Un gran armario con doble puerta corredera ofrece almacenaje de sobra en el recibidor. Además, al elegir en color blanco, parece fusionarse con las paredes.
MIX & MATCH: UN DORMITORIO EVOCADOR
En el dormitorio, la combinación de madera, fibras naturales y una gama de colores empolvados, aporta luminosidad y crea una estancia muy romántica.
BAÑO CON AIRES RETRO
UN JARDÍN COMUNITARIO
Los propietarios del piso también pueden disfrutar del fabuloso jardín comunitario, preparado para comer bajo el abrigo de los árboles.
Proyecto e información: Alvhem.










































