En este proyecto de interiorismo a cargo de Mos Estudio, el cliente tenía las cosas muy claras, de hecho, había 3 objetivos a cumplir:
- Al tratarse de un piso de alquiler, era imprescindible mantener la distribución original.
- El mobiliario debía poder adaptarse a una futura vivienda, ya que el cliente pensaba mudarse a los 2 años y deseaba reubicar los muebles en su nueva casa.
- El proyecto debería durar un máximo de 2 meses.
Una de las claves decorativas es la elección de mobiliario con medidas estándar y modulares que se pueden combinar entre sí.
Un ejemplo es el sofá, cuyos módulos se pueden cambiar de posición y permiten incluso añadir más piezas.
En cuanto a la gama cromática, el piso destaca por sus colores pasteles, sobre todo los rosas y cremas en todas las estancias excepto en el dormitorio principal, donde predomina un evocador azul que transmite frescura y paz.
Respecto a los materiales, la madera natural es la gran aliada para aportar calidez a la vivienda, mezclado todo ello con toques de negro y elementos vegetales.
Las paredes se mantuvieron en blanco, potenciando el color en los elementos decorativos.
En el dormitorio principal, la pieza más importante por su valor sentimental es el cuadro que está colocado sobre el cabecero, ya que es un recuerdo del cliente de la época en que vivía cerca del mar. ¿Verdad que es un detalle hermoso?
Proyecto e información: Cortesía de Rocío Mos.



















