Lo que antes era una gran oficina ubicada en una de las grandes arterias de Madrid, ahora son tres pequeños apartamentos, ¡y estás a punto de conocer uno de ellos! El propietario, enamorado del surf y, por supuesto, del mar, quería que su hogar desprendiera ese sabor mediterráneo y calmado. Por ello, el equipo de KELE voy a hacer eligió como base una mezcla de tonos blancos, beiges y azules tanto en el salón-cocina como en el dormitorio. A su vez, los tejidos naturales como el algodón, el yute y el lino están presentes en todas las estancias, y acompañados de los elementos en madera, son los protagonistas del proyecto.
Las plantas naturales y los detalles en azul turquesa aportan un toque natural muy inspirador que recuerda a una playa salvaje.
Para separar los ambientes de cocina y salón, se hizo una barra-estantería. De esta forma, da servicio a las dos zonas y actúa como divisor de espacios.
El despacho es la única estancia que se decoró con un toque algo más serio, tirando a un estilo industrial. ¿El motivo? El propietario no quería ''torturarse'' viendo playas en la zona donde pasa muchas horas trabajando...😝
Proyecto e información: Cortesía de KELE voy a hacer.
























