Esta antigua iglesia victoriana de Kensal Green, al oeste de Londres, se construyó en el siglo XIX y se desconsagró a principios del XX. Fue entonces cuando comenzó a utilizarse como salón comunitario. Sin embargo, hace algunos años el edificio quedó en desuso, además de vacío, así que sus nuevos propietarios decidieron llevar a cabo una reforma integral con ayuda del estudio de interiorismo Harriet Holgate, para transformar el interior de la iglesia (con 557 metros cuadrados habitables) en una casa actual con espacios abiertos y estilo contemporáneo.
El exterior se ha mantenido intacto con la fachada de ladrillo rojo, las vidrieras y las torres. El interior, amplio y rebosante de luz natural, sorprende por una decoración monocromática que ensalza la belleza de los elementos originales.
Gran parte del espacio habitable se encuentra dentro del salón central, una amplia zona con arcos apuntados, colocados bajo un elevado techo de madera con nervaduras y vigas abovedadas. En uno de los lados, los ventanales de vidrio de suelo a techo ofrecen acceso y vistas al jardín del patio interior.
La cocina hecha a medida por Rupert Beva, cuenta con encimeras de hormigón pulido y armarios revestidos de zinc de color cobre. Un dormitorio, un gimnasio y una escalera de bronce iluminada por coloridas vidrieras se encuentran en la parte trasera de este espacio. Las paredes blancas y el techo de madera inclinado reflejan la luz natural procedente de las ventanas del nivel superior.
Una torre cónica forma el vestíbulo de entrada. Aquí, una escalera de piedra con balaustradas de bronce asciende en espiral hasta un estudio con galerías.
También hay dos dormitorios con baño en suite en el primer piso y un dormitorio principal con vestidor que ocupa toda la segunda planta, iluminada por tragaluces.
Información: Cortesía de The Modern House.




















