Hoy te mostramos uno de esos pisos que resultan acogedores desde la entrada. Una vivienda hecha para disfrutar en solitario y en familia.
Se trata de un piso de 80 m2 construido en el año 1977 en Vigo. La distribución original contaba con un recibidor, tres dormitorios, cuarto de baño, cocina, salón-comedor y galería. Sin embargo, sus actuales propietarios sabían que había llegado la hora de una reforma integral.
El proyecto a cargo de Espacio Concept incluyó la renovación de todas las instalaciones (fontanería y electricidad), el cambio completo de la carpintería metálica exterior, y la modificación de la distribución para abrir la cocina al salón y obtener un cuarto de baño más, así como la retirada de la galería de aluminio para recuperar la terraza original.
Con el cambio de distribución se eliminó también el recibidor, dando lugar a un espacio abierto que engloba la zona de día, bañado de luz desde todos los rincones de la vivienda.
En cuanto al interiorismo se optó por una decoración de estilo nórdico, con predominio de pintura blanca, tonos neutros y notas de color en textiles.
En el salón se combinó un sofá en tejido gris con dos butacas nórdicas recuperadas y retapizadas con tejido de pata de gallo negra. Al fondo de la estancia, pegado a la ventana, apareció tras la demolición un hueco en tabique que se recuperó y se convirtió en librería instalando baldas de roble.
La zona del cabecero del dormitorio principal se forró con la misma tarima empleada en el suelo.
Sobre esta se instalaron dos apliques de pared en blanco para despejar la mesilla de noche.
El dormitorio juvenil se decoró con un original papel pintado en tonos azules inspirado en las nubes, que contrasta con el hormigón del pilar y la viga.
También se creó una zona de estudio doble con encimera de acabado madera, cajoneras blancas, y sillas blancas con patas de madera, réplicas de la Eames Plastic Chair.
En el segundo dormitorio, los huecos marcados por los pilares de hormigón se aprovecharon para encajar una estantería con baldas en roble lacado blanco, que da apoyo de almacenaje al armario a medida.
Dos mesillas de noche bajo dos apliques metálicos en acabado negro enmarcan la cama tapizada en tono gris.
En el cuarto de baño principal se diseñó un mueble a medida con acabado roble y espejo, para aprovechar el espacio sobre el inodoro y aligerar la zona de lavabo.
Además, en el tabique de separación entre los dos baños se buscó la forma de incluir una hornacina en ambas duchas, las cuales se revistieron con sus correspondientes materiales cerámicos, creando así una solución limpia y homogénea para almacenar los productos de baño.
Más de cuatro meses y muchos ajustes en obra fueron necesarios para que este piso deshabitado luciese como nuevo tras una minuciosa reforma integral.
Proyecto de reforma e interiorismo: Espacio Concept.



























