Este pequeño pero encantador piso de 58 m2, se encuentra en un antiguo edificio construido en 1938 en el barrio de Żoliborz, Varsovia. En aquella época, fue habitado por los oficiales del ejército y sus familias, cuyo cuartel se encontraba en “Cytadela”.
Desgraciadamente, no quedó mucho en pie de aquellos elegantes interiores, pero el estudio de arquitectura MADAMA ha conseguido darle una nueva al espacio, siguiendo las expectativas de sus propietarios actuales. ¡Te lo mostramos!
La nueva cocina abierta al salón, permitió aumentar visiblemente el espacio. De este modo, la barra americana actúa como elemento divisorio entre ambas zonas.
Ya en el dormitorio, nos encontramos con un espacio acogedor, diseñado para convertirse en el refugio de los propietarios. En él, dos armarios muy amplios hechos a medida cumplen perfectamente su rol de guardarropas, mientras el parquet de roble en espiga evoca al pasado del edificio.
Y es que teniendo en cuenta el hecho de que los interiores son austeros en color, el suelo posee una fuerza decorativa sin igual, pudiendo apreciarse en una parte de la cocina, del baño, y también de la entrada, revestida al mismo tiempo con baldosas de Vives.





















