Año tras año, el estilo nórdico se posiciona como uno de los favoritos a la hora de renovar la decoración de las casas. La sencillez del diseño, la naturalidad de los materiales y la funcionalidad son solo algunas de las características que lo convierten en objeto de deseo.
El único problema es que a veces puede resultar demasiado frío, por eso cuando la interiorista Becky Shea comenzó a trabajar en el proyecto de esta vivienda familiar en Port Washington (Nueva York), optó por combinar los aires nórdicos con piezas que aportaran la calidez necesaria a los ambientes.
Los propietarios de la casa, una pareja con dos niños, llevaban un par de años viviendo en ella, pero las habitaciones eran demasiado oscuras y estaban mal conectadas con el resto del hogar.
Por ello, el objetivo principal fue transformar la cocina en el núcleo central de la vivienda: un espacio abierto conectado con el salón, el comedor y el recibidor.
Sean LitchfieldLa nueva cocina cuenta ahora con una isla central que a su vez actúa como barra de desayunos, decorada con unos coquetos taburetes de madera con respaldo, y unas lámparas colgantes de estilo industrial.
Sean LitchfieldEl interiorismo apuesta por una paleta de tonos neutros combinados con toques de calidez provenientes de materiales como la madera, y la naturalidad y el colorido de las flores.
Sean LitchfieldLos tiradores de forja negra del armario aportan un toque rústico chic que encaja a la perfección con el ambiente de la casa.
Sean LitchfieldEl color verde de las hojas de las plantas, la mezcla de texturas metalizadas, y los sillones de piel completan la decoración de esta zona.
Sean LitchfieldEste coqueto salón cuenta con un amplio escritorio de estilo industrial, enmarcado por varias baldas abiertas que dejan a la vista una cuidada colección de jarrones y elementos decorativos.
El nuevo recibidor cuenta con espacio de almacenaje suficiente como para albergar las mochilas, los abrigos y los zapatos de los niños, algo que la propietaria de la casa deseaba más que nada.
Los cuatro baños de la casa también sufrieron una reforma integral.

Sean LitchfieldEl baño de los niños fue decorado con los mismos tonos que encontramos en la planta baja, convirtiéndolo en un espacio dulce y acogedor.
Sean LitchfieldPara los suelos, Becky eligió porcelánicos con efecto madera.
Sean LitchfieldCada elemento de la decoración sigue la misma línea tonal que el resto. Además, los paneles de madera que visten las paredes potencian aún más la luminosidad del baño.
Sean LitchfieldBecky eligió este tono azul oscuro para decorar la pared del baño, como una forma de enlazarlo con la decoración de los dos dormitorios adyacentes.
Por último, para decorar este baño Becky optó por un suelo elegante de mármol, ya que al estar en la planta baja se trata de un área poco transitada.
Información: Cortesía de Becky Shea.