Vivir en plena naturaleza puede parecer algo idílico, y por supuesto que lo es. Sin embargo, el factor privacidad cobra especial importancia en este tipo de casas. ¿Cómo podemos disfrutar de las vistas al jardín sin renunciar a la intimidad? A continuación encontrarás la respuesta. ¡Sigue leyendo! 👇
El arquitecto mexicano Alvaro Moragrega, acaba de presentar este proyecto residencial adyacente a un campo de golf en Zapopan, México. Buscando el equilibrio entre las vistas inspiradoras y la privacidad que necesitaba su cliente, el arquitecto diseñó un esquema en forma de L, con el volumen principal de la casa revestido de acero y vidrio, sirviendo como una barrera entre las áreas privadas de la residencia y el campo de golf.
La entrada principal se abre a una amplia sala de estar con chimenea, piano y comedor. Un cerramiento de madera alberga una barra y un área de almacenamiento, que sirven para desviar las vistas desde la zona del jardín.
Junto al comedor, un volumen de tierra apisonada o tapia, enmarca una despensa, un lavadero y un baño de cortesía, dividiendo la sala principal de la cocina y la sala familiar. Una estructura hecha a medida alberga parte de la cocina, así como una estantería con TV y una pequeña estufa, bloqueando las vistas desde el campo de golf y reorientándolas hacia las áreas de jardín y alberca.
Anexo a la sala familiar, un estudio de arte de doble altura conecta con un pasillo que conduce a la zona de dormitorios en el otro lado.
El ala de los dormitorios está construida enteramente con tierra apisonada y descansa 70 cm por debajo del exterior, proporcionando vistas al jardín y a la piscina desde cada habitación. Los muros están compuestos por un ritmo lateral de columnas de tierra apisonada por un lado y muros y puertas de madera por el otro, dividiendo los volúmenes que albergan los baños y vestidores.
Proyecto e información: Cortesía de Alvaro Moragrega.























