Elizaveta Golubtsova y Marina Biryukova, fundadoras del estudio de arquitectura ruso BiGO, son grandes amigas de la bloguera e instagrammer Tatyana Rodionova, así que cuando esta decidió trasladarse a España junto a su marido y sus tres hijos, las arquitectas se encargaron del proyecto de interiorismo. Su relación de amistad había surgido hacía diez años en Moscú, cuando Elizaveta y Marina diseñaron la anterior vivienda de la familia. Ahora, el entorno es cuanto menos diferente, ya que han pasado del frío Moscú a la calidez de Barcelona, concretamente, al barrio de Esplugues de Llobregat.
La casa de 370 m2 se construyó hace 15 años, aunque sigue manteniendo un estilo muy actual, y está distribuida en cuatro plantas, una de ellas en el sótano. En palabras de Elizaveta y Marina: ''Tatyana y Andrei querían realizar los mínimos cambios, pero, como suele ocurrir con nosotras, el proyecto acabó convirtiéndose en una reforma integral. La única zona que no se tocó fue la planta del garaje''.
Distribución. En la planta baja se sitúan la cocina, el comedor, el salón, un baño y mucho espacio de almacenaje. El segundo piso está dedicado a los niños, y el tercero a los adultos, que es donde se encuentra la terraza.
''Era necesario organizar los ambientes para que los clientes no tuvieran la sensación de que habían perdido en comodidad. Usamos racionalmente cada centímetro. Por ejemplo, en la primera planta hicimos un armario de doble cara, que por un lado funciona en la sala de estar, y por el otro, en el pasillo. Además, también sirve como divisor de ambientes''.
Como el marido de Tatyana ama Finlandia y le gusta la comprensión escandinava de la belleza, quería que su hogar desprendiera el mismo estilo. Como contrapunto, a Tatyana le encantan las casas con historia, así que una de sus condiciones era que el interior no resultase demasiado angular y simple, y que no faltasen elementos antiguos. Tal y como explica Tatyana, su marido tiende a liberar los espacios abogando por un estilo de vida minimalista, sin embargo, ella tiende a llenar cada rincón. La clave, como en todo, consistió en encontrar el equilibrio entre los gustos de ambos.
Para ahorrar espacio, los arquitectos diseñaron una estantería que funciona como una partición interior.
La cocina está integrada en el espacio del salón comedor. Para resaltarla, la pared del fondo se pintó en un color oscuro y el mobiliario se eligió en madera al natural.
Una escalera y un ascensor conectan todas las plantas.
ZONA DE NOCHE: DORMITORIO PRINCIPAL
PASAMOS A LAS HABITACIONES INFANTILES
UNA HOME OFFICE MUY MODERNA
Proyecto e información: Estudio de arquitectura BiGO. Estilista: Patricia Ketelsen.








































