Tras seis años viviendo y trabajando en Londres, la interiorista Carmen Vontrueba y su familia decidieron mudarse a España, concretamente, a una preciosa casa de Murcia. Como buena decoradora, su hogar es un reflejo de sus gustos más personales, y aunque no hay mes que no cambie o añada algo nuevo, la esencia se mantiene: colores pastel y terrosos, materiales naturales, muchas plantas, calidez y luz. Todo ello en un estilo que podríamos calificar como boho chic.
El salón-comedor se diseñó como un único espacio abierto. Para decorar el salón, Carmen eligió un daybed de terciopelo en color rosa y un sofá verde en el mismo tejido. Entre ambas piezas, la diseñadora colocó una mesa de centro cuadrada en color blanco con sobre de cristal y aires nórdicos. El look se completó con una gran alfombra kilim y un exótico rincón con palmeras y otras plantas tropicales.
En el comedor, el terciopelo vuelve a protagonizar las sillas con patas doradas a juego con la mesa. Esta última, con sobre de mármol blanco, se decoró con una damajuana y una rama de hojas secas para darle un toque natural y desenfadado.
La pared de este área se pintó a dos colores, gris y blanco, y se vistió con varias ilustraciones y fotografías en blanco y negro de la familia.
La terraza se planteó como un espacio de relax en tonalidades terrosas que se entremezclan con los grises. Textiles con texturas y estampados étnicos, muebles de madera, un cálido suelo de tarima y detalles como la guirnalda de hojas que decora la pared, ponen el broche de oro a este rincón al aire libre.
Las paredes bicolores también forman parte del dormitorio de Carmen, decorado al completo con una magistral mezcla de estampados y tonos tierra.
En la habitación de su hijo, la interiorista apostó por un estilo entre nórdico y bohemio inspirado en los animales, con muebles en blanco, paredes bicolores y tonos terrosos en la ropa de cama y la alfombra.
Proyecto e información: Cortesía de Carmen Vontrueba.























