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Lo suyo con el barro fue un amor a primera vista. Posiblemente, desde el minuto uno, Cris Gago supo que su vinculación con él iba a convertirse en una bonita historia. Y así fue, porque hoy sus jarrones de diseño y sus platos, con una estética que entrelaza tradición y modernidad, han roto "moldes". Porque son auténticos, imperfectos y muestran una naturaleza espontánea, sin normas ni encorsetamientos. Sin tornos y hechos únicamente con sus manos. Y como casi todas las cosas buenas que nos pasan, esta profesión de ceramista llegó a su vida por casualidad...
«Yo me formé como diseñadora de moda y trabajé para una marca durante 15 años. Pero a los 40, algo cansada de estar frente al ordenador, di un giro a mi profesión. Una quedada con amigas en un taller de "cerámica y vino" fue el comienzo de todo. Estos encuentros con ellas, una vez al mes, me hacían sentir muy bien y me llevaron a plantearme algo más serio. Entonces decidí estudiar en la Escuela de Cerámica de La Bisbal... La artesanía ha sido mi nuevo rumbo y digamos que un trabajo terapéutico». Hace dos años que se dedica por entero al barro en su taller compartido de Sitges y hoy, además de sus jarrones y otros recipientes, nos presenta una nueva colección de platos que desborda personalidad. No solo por sus formas y colores, sino también por su procedencia sostenible: «No me gusta tirar nada y estos modelos son resultado de los deshechos y pedacitos de barro que sobran de mis jarrones. Son de una arcilla de aquí, de baja temperatura, que manejo únicamente con las manos y a la que añado óxidos para darles color. Por ejemplo, si los mezclo con cobalto, sale el color azul tan típica de la arquitectura de Sitges».
A la hora de inventar sus pequeños platos manuales y también sus jarrones, Cris nos confiesa que no tiene fuentes de inspiración claras: «En realidad son mis estados de ánimo y las emociones de cada momento los que guían estas creaciones. Los trabajos son espontáneos. No tengo medidas y todo es ojo, como hacían antes nuestras abuelas en la cocina». Por eso son exclusivos, porque no existe en su taller reglas ni normas que configuren colecciones iguales. Sus piezas las puedes localizar en su propia web pero también en tiendas locales, «...donde aprecian la artesanía de proximidad. Además mi taller, donde puedes encontrar a otros profesionales, está abierto al público y les puedo mostrar las piezas», nos explica esta artista catalana que además realiza ahora talleres para amateurs del barro.
Más información: www.crisgago.com



















