La casualidad quiso que Roger Alva (Trujillo, Perú, 1966) acabara viviendo y trabajando como diseñador de muebles artesanales en España. Alentado por su hermana, y con un grado en diseño gráfico debajo del brazo, pronto encontró, de nuevo por azar, su lugar en un afamado taller de restauración cercano al museo del Prado. “Tenía conocimientos en teoría del color y mano para la pintura, pero tuve que aprender todo sobre la marcha”, dice sobre esta profesión, a la que ha dedicado más de veinte años de su vida. Por sus manos han pasado tablas flamencas e italianas y pintura mexicana, hasta que llegó el primer mueble, y con él, la técnica del pan de oro y la vía para independizarse y montar su propio taller.

Con la crisis de 2008, Roger empezó a interesarse en el diseño de mobiliario, y a explorar nuevos formatos artísticos, y de nuevo, quiso la providencia que un cliente le pidiera que restaurara un mueble hecho con cristal de Murano. “Cuando tuve que reemplazar el vidrio y vi cómo era por dentro, supe que podía replicarlo, aprovechando mi experiencia como restaurador con mi formación como diseñador y pintor”. Para ese entonces, ya se había mudado del Barrio de las Letras al Rastro. En cuanto la réplica vio la luz, se vendió enseguida. Las redes sociales hicieron el resto y, poco a poco, el taller de restauración pasó a ser un showroom de muebles de autor, donde cada pieza es única y se crea desde cero: desde el interior hasta la carta de color personalizada (Alva tiene en cuenta los colores de alfombras, cortinas o sofás antes de elegir los tonos definitivos), el diseño del patrón geométrico, los cortes, el pulido y la pintura lacada de los cristales, los engarces en latón o los detalles como los tiradores.

"A mayor presupuesto, mayor complejidad, y a más tamaño, más tiempo", explica, y añade que cada pieza les lleva al menos dos semanas de trabajo.

Son numerosos los interioristas que trabajan mano a mano con él para sus proyectos. Lorenzo Castillo le conoció como restaurador, pero fue María Santos la que le buscó para su primer encargo; la lista no ha hecho más que crecer: Beatriz Silveira, Jean Porsche, Erico Navazo, Miriam Alía, Patricia Bustos... Su humildad es a prueba de Netflix, porque sus cuadros, su faceta más personal y menos comercial, también han aparecido en series como "Élite" o películas como "La pasión turca".

ARTE Y DECORACIÓN

roger alva, restaurador, diseñador, artista y artesanopinterest
Cortesía de Roger Alva

Desde su tienda-taller en la calle Carnero de El Rastro de Madrid, Roger Alva restaura, diseña y crea muebles artesanales de todo tipo: consolas, lámparas, armarios, mesas de centro o mesillas de noche, con una técnica que imita el cristal de Murano.

roger alva, restaurador, diseñador, artista y artesano
Cortesía de Roger Alva
roger alva, restaurador, diseñador, artista y artesano
Cortesía de Roger Alva

Las mesas de centro en forma de cubo, las cómodas espejadas o las mesillas de noche son algunas de las piezas más demandadas en su showroom en pleno Rastro de Madrid.

PAN DE ORO Y CRISTAL

roger alva, restaurador, diseñador, artista y artesano
Cortesía de Roger Alva
roger alva, restaurador, diseñador, artista y artesano
Cortesía de Roger Alva

La habilidad de Roger para trabajar en distintas disciplinas artísticas ha posibilitado que haya concebido una técnica propia de lacado, para recrear el efecto del vidrio soplado y coloreado, pero combinando fragmentos de cristal. "El uso del color se aprende, pero para mí es algo intuitivo", explica.

PUZZLE CROMÁTICO

roger alva, restaurador, diseñador, artista y artesano
Cortesía de Roger Alva
roger alva, restaurador, diseñador, artista y artesano
Cortesía de Roger Alva

Cristales lacados, espejos y patrones geométricos definen un estilo que mezcla el mueble italiano de los 50 y el art déco.

@roger__alva