'La artesanía contemporánea: innovación, diseño y sostenibilidad" ha sido el hilo conductor de una jornada dedicada a la conservación de los oficios artesanos, en colaboración con el diseño. El encuentro tuvo lugar en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, el pasado 17 de marzo, y reunió artesanos, diseñadores y empresarios del sector.
La jornada fue todo un éxito, ya que se inscribieron cerca de 1.400 personas, pero si no tuviste la oportunidad de verlo, en la home de Foro de Artes y Oficios podrás acceder al programa. Marta Riopérez, editor in chief en Hearst Design Magazines, fue la conductora del encuentro y resaltó la "importancia de esta disciplina con tanta carga humanística".
El evento se centró en la necesidad de potenciar el diseño para mantener los oficios artesanos tradicionales y apoyar una industria sostenible, que reduce la despoblación del medio rural. También planteó la necesidad de poner en valor esta actividad y dar visibilidad a este trabajo único, que cuenta la identidad de nuestro país. Adriana Moscoso del Prado Hernández, directora general de Industrias Cultural, presentó la Guía de Artes y Oficios, un proyecto que sirve de puente y descubre toda la información actualizada de talleres, técnicas y oficios de la maestría artesana en España.
El arquitecto y diseñador Tomas Alía expuso su activismo para proteger el legado cultural y social de estos oficios y describió el momento actual del sector como "el renacer del nuevo humanismo". El apoyo a esta iniciativa fue incondicional desde el mundo de la cultura, el diseño, la comunicación y la política. Se sumaron Patricia Urquiola, Carmen Posadas, Felipe González, Jaime Hayón, Antonio Najarro, Ana Rosa Quintana o Raquel Sánchez Silva, entre otros.
La jornada se dividió en tres bloques, con sendos paneles de expertos y primeras figuras del sector, que hablaron sobre la sostenibilidad, el emprendimiento, la excelencia y el futuro de la artesanía y el diseño. Los oficios artesanos son un elogio de la inteligencia de las manos, una filosofía de trabajo que se basa en el slow made para crear objetos únicos e imperecederos, en los que se imprime el alma y el corazón de sus autores, por eso tienen vida.
La artesanía nos lleva a otros mundos hasta convertirse en una emoción ¿Quién no ha comprado una cerámica o un textil handmade en alguno de sus viajes? La cuestión es que debemos reconocer estos oficios en nuestro entorno y poner en valor este trabajo vocacional, que ha pasado de padres a hijos durante generaciones.
Este evento ha sido desarrollado por la Asociación Contemporánea de Artes y Oficios y la fundación Fabrics for Freedom, con el apoyo del Ministerio de Cultura y Deporte y el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.














